100 preguntas sobre sexualidad adolescente

Sobre el libro “100 preguntas sobre sexualidad adolescente” tengo un par de cosillas que decir. Su existencia fallida (sí, pooobre) combina dos temas que me interesan: la sexualidad y la entrega / generación de contenido. Subdividí mis comentarios por tema, aunque obviamente está super ligado el contenido a la forma. Este es el link, aunque está caído. Hay que ver el caché. (http://www.munistgo.info/100-Preguntas-Sobre-Sexualidad-Ado… )
Conversemos sobre esto, si se animan:

1. CONTENIDO
El libro tiene la palabra “sexualidad” en el título, pero es más una lección de anatomía hecha por un marciano que ha leído libros de biología y revistas adolescentes. Se aprovechan poco las instancias para ahondar en el tema de la sexualidad. Tal vez el afán de ser breves les jugó una mala pasada. Corrijo: una pésima pasada.

El orden de las preguntas es azaroso y da pocas luces de cuál es efectivamente la intención comunicativa. La primera, en el primer capítulo de autoconocimiento, es “¿qué es una zona erógena?” y luego “¿qué es el clítoris?” -que, además , es una pregunta respondida con una vaguedad pasmante: “es un órgano aparentemente diminuto que se encuentra en la vulva de la mujer, pero que es más grande de lo que se ve, ya que sobresale sólo una pequeña parte. Su única función es el placer sexual y por ello es capaz de producir muchas sensaciones agradables…”- y luego “¿qué es el punto G?” y así. Es como si hubiesen sacado las preguntas por tómbola.

Es un librito bien anticuado en términos de ahondar o siquiera mencionar sexualidades que no sean hetero u homo -hay una mención en la pag. 54 a LGBT y a los trans en la pag.57 y cuando trata de ser menos tajante, resulta dulzón y vago. En ese sentido, está bien para finales de los noventa, pero cada vez más hay una tendencia a sexualidades móviles con identidades que rechazan categorizarse-

Intelecto: me preocupa el nivel de respuesta a las preguntas tanto como la formulación de las mismas. Un botón de muestra del estilo tipo revista del corazón:
Ej1:
“- Creo que no soy heterosexual, pero mi familia no lo aceptaría ¿Qué puedo hacer?
– ¿Realmente quieres contarle a tu familia? En caso de que la respuesta sea afirmativa, tienes que recordar que si no aceptan esto, es posible que no se lo tomen de la mejor manera. En caso de que tu respuesta sea negativa ¡Tranquilo/a! No estás en la obligación de hacerlo (…) Lo importante es que no cambies o finjas ser alguien que no te haga feliz ser”.

Ej2:
“-¿Cómo puedo ayudar a mi amigo/a “LGBT”?
– Respetando: es lo principal para relacionarse, socializar y establecer lazos de amistad. Escuchando: sin juzgar ni burlarte de sus sentimientos.
Usa un lenguaje respetuoso e inclusivo: las palabras producen daño, el lenguaje destruye o construye. Es importante que no utilices términos despectivos como podrían ser “maricón”, “fleto”, “hueco”, “lela”, “tortillera” o “marimacha”.
Valorando: apreciar las individualidades y diferencias de cada persona.
Enseñando: educar en todo espacio posible con una base de respeto, no discriminación e inclusión acerca de la diversidad sexual; en el colegio o liceo, grupo de amigos, familia, barrio, vecindario, etc”.

SIN COMENTARIOS (aparte de: creo que se entusiasmaron con lo del lenguaje despectivo).

Ej3:
“¿Qué significa ser papá/ mamá antes de los 18 años?
En nuestra sociedad ser papá o mamá antes de los 18 años es un problema, y si eres mujer y/o pobre, es un problema más grande aún por los desafíos sociales que conlleva. Tener un hijo a esa edad significa muchas responsabilidades y dependiendo de tus condiciones sociales y económicas, puede determinar tu trayectoria vital. Por ejemplo, estudiar una carrera se hará más difícil, y trabajar fuera de la casa también. Además, tus espacios de entretención pueden verse disminuidos…”.

GREAT! ¡sigamos con la estigmatización! ¡El mejor anticonceptivo es generarles susto!

Ej4:
“- ¿El semen es bueno para el cutis?
– Como quizás hemos escuchado, Cleopatra del antiguo Egipto fue famosa por la perfección y suavidad de su piel. Se dice que su perfección la conseguía a base de utilizar el semen de los hombres como crema facial. Hoy sabemos que no se trata de ningún mito, ya que está comprobado que el semen actúa como regenerador y revitalizante de la piel. El semen está compuesto de azúcar, proteínas, aminoácidos, minerales, vitaminas y hormonas que hacen que sea útil para aplicar a modo de mascarilla o crema facial, ya que la piel los absorbe y ayuda a mantenerla más tersa, suave y sin arrugas.”

CLEOPATRA.
2. FORMA & ESTILO
El tono, la forma y estilo de escritura: se podría haber hecho con algo más de elegancia, sin perder claridad. Se podrían haber evitado las preguntas sesgadas y la candidez de los textos que hacen pensar en que los autores nunca han tenido acceso a internet, viven abajo de una roca y viajaron desde el s.XVIII a específicamente escribir este libro. Fuera de chiste, las preguntas son un poco vergonzosas en su formulación y delatan, más bien, poca capacidad de elaboración.

Por ejemplo, tienen connotación negativa:
– ¿Ser homosexual o lesbiana es una enfermedad?
– ¿Tragar semen es malo?
– ¿Es malo no eyacular?
– ¿Es normal que duela tanto la penetración?
– Cuando se tiene VIH, ¿no hay vuelta atrás?

Por ejemplo, mal formuladas o con lenguaje cavernícola:
– ¿Por qué se hacen los orgasmos? ¿Todas las mujeres y hombres llegan al orgasmo? ¿O en algunas personas es más complicado?
– ¿Qué es la eyaculación precoz y por qué sucede? ¿Es “tratable”? (ese uso de comillas, GOD)
– Si el hombres es muy brusco, ¿una se puede desagarrar?
– ¿Existe realmente la bisexualidad?
– ¿Dos lesbianas pueden infectarse enfermedades?

También van desde lo muy informal a lo ridículamente técnico del tipo “consulte con un especialista”. No hay al parecer una elección de voces para el diálogo.
Ejemplo 1:
“- ¿Por qué sentimos ganas de masturbarnos?
– (…) Debemos recordar que la sexualidad comienza en cada uno y que es una decisión personal propia de compartirla con otro. Por lo tanto, el deseo o libido, impulsado a través de elementos hormonales, psicológicos y socioculturales, estimulan a que algunas personas disfruten y busquen el autoerotismo como una expresión más de su sexualidad”.

“Personal propia” es todo lo que diré.

Ejemplo 2:
“- ¿Es malo masturbarse mucho?
(luego de decir que es beneficioso): Lo único que podría llegar a ser negativo de la autoestimulación es preferirla mayoritariamente en lugar de tener una actividad sexual con otro”.

Esta afirmación es una VERGÜENZA.

Ejemplo 3:
“¿Por qué a algunos hombres les cuesta que se les pare?”

Lenguaje vago, con relleno:
Ej 1:
“- ¿A qué edad es recomendado tener sexo? Si yo soy virgen ¿A qué edad se recomienda perderla?
– No te preocupes tanto por la edad, no es un factor importante, pero sí hay que preocuparse de otros temas. Lo ideal es que hayas planificado ese primer encuentro sexual; ¿con quién lo vas a tener?, ¿te gusta?, ¿le gustas?, ¿dónde lo van a hacer?, ¿cómo se van a proteger?(…) No siempre será placentero, ya que la inexperiencia nos puede jugar malas pasadas pero, como muchas otras cosas en la vida, va mejorando con la práctica.”

Oye, ¿cómo puede ser que la edad no sea un factor importante? Están preguntando algo preciso -mal formulado, pero preciso-: ¿hay una edad ideal para tener sexo por primera vez? Y la respuesta es una esquivada atroz.

Ej 2:
“- ¿Qué medidas de higiene hay que tomar antes de practicar sexo oral?
– El sexo oral puede ser una práctica sexual muy placentera y gratificante, tanto para hombres como para mujeres, sin embargo soporta muchos tabúes y prejuicios. Lo importante es que siempre frente a un eminente acto sexual hay que tener aseados los genitales y cuerpo en general, ya que los olores de un cuerpo no limpio pueden ser un obstáculo a la excitación.
El aseo de la boca también es importante. Estudios han descubierto que las personas con una salud oral deficiente tienen una mayor prevalencia de la infección oral por el virus papiloma humano. También es importante lavarse las manos antes y después de ir al baño, utilizar ropa interior limpia y no muy apretada para no provocar transpiración y proliferación de gérmenes, y ojalá ropa íntima de algodón por ser más absorbente y suave”.

Esto es un error de criterio. Primero, parte no respondiendo la pregunta, y cuando lo hace, responde en términos de “no arruinar la excitación” y finalmente va a cosas más concretas. Pfff.

Hay mil ejemplos más -lamentablemente-, pero como reflexión creo que lo fundamental es que si como adultos no nos sentimos cómodos hablando de sexualidad, difícil que a los niños no se les complique el asunto. Este es un librito fallido por todos lados, una oportunidad perdida. Faltó ojo editorial, faltó cabeza, faltó una estrategia comunicacional. Ojalá para la próxima les salga mejor y vayan, tal como ellos recomiendan, “mejorando con la práctica”