El patrón universal de coqueteo femenino

Hay gente a la que le cuesta descifrar cuándo le están coqueteando. La verdad es que, técnicamente, no debiese ser tan difícil porque seguimos patrones. Se nos complicaría mucho el asunto si no existiesen esos patrones, porque ¿cómo podría el otro adivinar si hay interés si no estuviéramos en cierta medida programados para leer ese lenguaje corporal? El coqueteo tiene que ver mucho con la cultura -qué se considera permitido, aceptable, correcto y qué no- , pero también tenemos años de evolución a nuestras espaldas que facilitan o simplifican el proceso. (**Lo que viene a continuación no lo inventé yo, así que haters, abstenerse).

En los sesenta Irenäus Eibl-Eibesfeldt -el fundador de la etología humana- descubrió que había un patrón curioso en el comportamiento de cortejo de las mujeres. Para poder estudiarlo usó una cámara que le permitía apuntar el lente en una dirección, mientras en realidad fotografiaba en otra. Así podía capturar el proceso de cortejo de parejas en distintas partes del mundo. Lo que descubrió fue que había un uso de lenguaje no verbal tremendamente parecido entre las distintas parejas que observó. Alrededor del mundo las mujeres coqueteaban con la misma secuencia de expresiones faciales, lo que le hizo suponer que era un patrón innato, una estrategia que había evolucionado desde hacía millones de años para señalar interés sexual:

– Primero, la mujer le sonríe a su admirador y levanta las cejas en un movimiento rápido, lo que hace que sus ojos se vean más grandes mientras lo mira,
– luego baja los párpados, inclina la cabeza hacia abajo y hacia un lado y mira para otro lado
– frecuentemente también acerca las manos a su boca o cubre su cara con ella, riéndose nerviosamente mientras se esconde tras sus palmas.

Luego, independiente del idioma o nivel social o de su religión, las parejas que seguían coqueteando ponían las palmas hacia arriba sobre la mesa o en las rodillas, demostrándole a la potencial pareja que eran inofesivos. Encogían los hombros, indicando indefensividad. Las mujeres tendían a estirar el cuello de forma exagerada, lo que es una señal de vulnerabilidad y sumisión (algo parecido al comportamiento de sumisión de las lobas grises cuando quieren atraer a un lobo dominante).

La “mirada tímida” en la cual una mujer inclina la cabeza y mira tímidamente a su admirador, es similar al gesto que hacen las comadrejas hembras, que se giran hacia el macho, inclinan la mandíbula y lo miran directo a los ojos. Los animales suelen sacudir la cabeza para solicitar que les pongan atención. Las mujeres, cuando coquetean, también: levantan los hombros, arquean la espalda, y sacuden un poco el pelo, todo en un solo movimiento. Usamos la cabeza -literalmente- para coquetear.

En términos evolutivos, para generar una guagua, la mujer tiene que tomar un compromiso físico de nueve meses, mientras que para el hombre eso requiere sólo un acto sexual. Entonces, en términos evolutivos a los hombres les conviene tener mayor acceso a una gran variedad de mujeres, mientras que a la mujer le conviene un hombre que esté dispuesto a comprometer tiempo y recursos para criar esas guaguas. ¿Qué tiene que ver esto con el cortejo? Que la “estrategia de la timidez” es una manera de testear la disposición al compromiso de una pareja sexual. La timidez, cuando se trata de cortejo, no es una conducta que se vea en especies en las que la hembra no necesita de la ayuda o recursos del macho para criar. Si la hembra sólo requiere el encuentro sexual y nada más, el cortejo es mucho más directo de parte de la hembra. Pero en las especies en que los dos padres mejoran la posibilidad de sobrevivencia de los hijos, las hembras prefieren machos que no las abandonen. Entonces aparece la timidez, para evidenciar si el macho persiste en la búsqueda. En vez de ponerse en posición de apareamiento, la hembra repite una secuencia de promesa-alejamiento, poniéndose en posición y luego distanciándose. En los humanos, las miradas coquetas tienen esta secuencia, señalando: “soy tan difícil que si logras que me quede contigo no tendrás que preocuparte que otro macho me embarace”. Chan.

No es de extrañar, entonces, que algunas señales tengan distintos efectos dependiendo del sexo del receptor cuando se trata de querer concretar un encuentro sexual. Por ejemplo, si las mujeres se visten de manera seductora, se acercan mucho y miran directamente a los ojos a los hombres, en general tienen resultado positivos (o sea, concretan un encuentro sexual). Mientras que si los hombres hacen lo mismo con las mujeres, tienden a fracasar. Lo que les funciona a los hombres son estrategias más románticas, menos abiertamente seductoras. Sí: o sea, estrategias que demuestren que son “confiables” o que se quedarán algo más de rato que para sólo tirar.

En mi opinión, lo lindo de todo esto es que es personalizado: esa danza de gestos es de uno a uno. Suena frío y algo esquemático, pero nada reemplaza el hecho de que el cortejo se da entre dos individuos específicos. Y sí, somos animales, pero animales pensantes, ejercemos nuestra voluntad. Y a pesar de la frasecita “cualquier micro sirve”, hay una selección que tiene que ver con sentirse atraídos y decidirse a entrar en el juego. Ay, que cosa más linda cuando se da esa interacción. Fuegos artificiales, pájaros trinando, burbujas en el cuerpo.

Se viene el finde largo. Pónganle atención a esos patrones. A los solteros y solteras: vayan a sus hábitats -bares, fiestas, restaurants- y me cuentan cómo les va. Y para los que están en pareja, tal vez salirse de la rutina de tomar al otro por sentado y verlo con algo de distancia: poner atención a esas miradas, a cómo se comporta su cuerpo cuando se acerca el tuyo.

*Próximo post: conducta masculina de cortejo.

**Iré posteando información sobre datos de la conducta humana que me parecen interesantes. Si quieren saber más:
Anatomy of love – Helen Fisher* –este libro es mi guía para abordar este tema y lo recomiendo un montón.
Flirting fascination – http://bit.ly/2cW79k8
For man and beast the language of love shares many traits –http://nyti.ms/2dzzJWY
Siempre hay estudios más actualizados o teorías que contravienen las establecidas. Si saben de algo más, posteen links o compartan artículos. Quise encontrar fotos que mostraran secuencias de coqueteo humano, pero habían imágenes muy pencas y maqueteadas. Si alguien encuentra algo, participe!

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