Teorías del amor

Yo no sé cómo les pase a ustedes, pero a veces cuando me pongo a hacer un recuento de las personas que me han gustado, de las relaciones que he sostenido, de la gente de la que me he enamorado, me parece como si alguien hubiese tirado todo a una juguera y voilà: los altos y bajos de mi vida. A simple vista lo único que tienen en común es que yo he elegido una serie de situaciones más o menos azarosas…y que me acuerdo de ellas.

Hay tantas explicaciones como teóricos que intentan desentrañar por qué nos gusta Pepito y no Josesito. A veces decidirse a tratar de entender nuestras decisiones amorosas y sexuales es como instalarse en la playa a colar arena, pero hay algunas aproximaciones que me parecen un poquito más sensatas que otras, y la que les quiero comentar hoy es una de esas.

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Robert Sternberg es un psicólogo estadounidense que desarrolló dos teorías sobre el amor sucesivamente, y que al final, sacó una combinatoria, llamada “teoría dúplex del amor”. Les resumo de qué se trata a continuación.

Por una parte, Sternberg propone la teoría triangular del amor, en la que el amor tendría tres componentes: intimidad, pasión y decisión/ compromiso. Los distintos tipos de amor tendrían una combinatoria diferente de esos tres componentes, y habrían 8 formas de amor fácilmente clasificables (para saber más, click).

Por otra parte, plantea la teoría del amor como una historia, que es la que más me interesa. Cuando descubrí este librito estaba en la universidad, tenía como 24 y creo que me resistí a procesar lo que estaba leyendo, tal vez porque era muy sencillo y yo sentía que el amor era demasiado confuso como para depurarlo así. Con los años he ido entendiendo que las decisiones que tomamos tienen que ver con una historia que nos contamos sobre nosotros mismos, y que las personas que amamos o que nos atraen tienen muchas veces que ver más con nosotros que con los otros -una prueba fácil: la pareja de tu amiga/o al que tú no le ves ni un brillo y por el que tu amiga/o se derrite, …o sea que el amor, el atractivo, no está en ellos (en los objetos del amor), sino en los sujetos, en el que elige enamorarse o involucrarse-.

La teoría del amor como una historia se basa en la idea de que todos hemos sido expuestos a un montón de historias que llevan, en sí mismas, diferentes concepciones sobre el amor. Vivir es ser testigo de esas maneras de abordar el amor: lo vemos en las relaciones de nuestro círculo familiar y de amigos, en el cine o la tele, al leer novelas.Lo aprendemos en el colegio, incluso a través de la historia. Como resultado, nos armamos nuestro propio punto de vista sobre cómo el amor es o debería ser, nuestra propia historia.

Según la investigación de Sternberg, nuestras parejas potenciales encajarían en nuestras historias en mayor o menor medida, y nuestras relaciones serán más exitosas mientras mejor encajen en nuestras historias preferidas. Cada historia tiene roles complementarios, y la gente tiende a sentirse satisfecha cuando encuentran parejas que encajen en esas historias ideales. Pero ojo, de todas las historias posibles, tenemos una jerarquía de historias preferidas. Si nos emparejamos con alguien que tiene una historia preferida que a nosotros no nos interesa tanto, somos susceptibles de involucrarnos con alguien más que tenga una historia principal que encaje mejor con la nuestra.

Aunque la cantidad de historias posibles es probablemente infinita, ciertos géneros de historias aparecen una y otra vez en la literatura, en las películas y en el relato oral de las personas. Las siguientes historias conceptualizan las nociones del amor más populares (ojo, se definieron a partir de lo relatado por participantes de EEUU, lo que puede generar un sesgo cultural). Hay 26 historias tipificadas:

Historias asimétricas:
– la del estudiante y profesor
– la de sacrificio
–  la de gobierno (autocrático y democrático)
– la policial
– la de pornografía
– la de terror

Historias objetuales:
La persona como objeto
– la de ciencia ficción
– la de colección
-la de arte

La relación como objeto:
– la del hogar
– la de recuperación
– la de religión
– la de juego

Historias de coordinación:
– la de viaje
– la de costura
– la de jardín
– la de negocios
– la de adicción

Historias narrativas:
– la de fantasía
– la de historia
– la científica
– la del libro de recetas

Historias de género:
– la bélica
– la teatral
– la humorística
– la de misterio

 (Más info sobre los tipos de historias  y para descubrir qué tipo de historias prefieres).

Entre las conclusiones que Sternberg ha reunido a través de diferentes estudios, vale la pena mencionar:

  • La compatibilidad de las historias de cada integrante de la pareja es importante para tener una relación sana o feliz (mientras más similares las historias, más felices las parejas). Las historias tienden a ser compatibles si hay roles complementarios en una sola historia (como la del príncipe y la princesa) o si las historias son tan similares que pueden fundirse en una nueva historia. Por ejemplo: una historia de fantasía se puede fundir con una de jardín, porque uno puede nutrir o cultivar una relación mientras sueña con ser rescatado por un caballero. Una historia de fantasía y de negocio, por el contrario, es más difícil de combinar.
  • Cuando uno habla por separado con dos personas que acaban de separar, las historias de por qué terminaron tienden a sonar como si cada uno hubiese estado en relaciones completamente diferentes…y (mentalmente) lo estuvieron.
  • La compatibilidad entre historias no garantiza una relación exitosa. A veces tu historia favorita puede ser peligrosa o desagradable (ej., una historia de recuperación o una de terror). Las personas suelen quejarse de que siempre terminan con el mismo tipo de parejas y que tienen mala suerte en el amor, pero en realidad están escogiendo gente inconscientemente para que cumpla los roles de sus historias, o incluso forzándolos a que lo hagan. Según Sternberg, los triángulos del amor que mencioné al principio, emanan de estas historias.

Ufff. Harto, ah.

*

Entonces, desde mi punto de vista, lo interesante de esto es que una multiplicidad de personas pueden compartir tu historia (o sea, ese fatalismo de “el único amor de la vida” puede ser medio exagerado).  A mí me parece un modelo optimista.  Además, el tomar conciencia de nuestras historias preferidas puede hacer que cambie nuestra vida -que queramos contarnos otras historias románticas si encontramos que las que hemos elegido hasta ahora no son necesariamente lo que queremos- y también entender que pueden haber distintas historias que queramos contarnos, lo que explicaría por qué nos atraen personas tan diferentes entre sí y por qué a veces comprometerse con una sola historia puede resultar tan difícil. Por último, también me gusta que este tipo de teoría no es necesariamente excluyente de otras maneras de explicar el amor, es decir, puede usarse simultáneamente con otras teorías.

*

En unos días más es mi cumpleaños y no puedo si no caer en la tentación del recuento, balance y resumen. Nunca me imaginé que sería este tipo de persona a esta edad, pero tampoco nunca me imaginé siendo ningún otro tipo de persona a esta edad, ja. O sea, que el cuento que me contaba a mí misma sobre mi futuro siempre fue corto placista -y en realidad, todavía lo es-: en dos meses más voy a estar haciendo esto, en seis meses más probablemente esté haciendo esto otro. Más allá de esos plazos, me empiezo a imaginar cómo me gustaría sentirme, más que qué voy a estar haciendo exactamente (¡y lo recomiendo! Es una manera muy rica de vivir el día a día y de tomar decisiones).

Cuando trato de hacerme un seguimiento más o menos coherente, empiezo a ver patrones de comportamientos que incluso pueden ser muy distintos según las diferentes épocas de mi vida. Me imagino que no soy la única. Pero si uno mira detenidamente, hay ciertas historias amorosas que volvemos a repetir (y errores que tendemos a cometer…cambia el personaje, pero ¿parece que estamos repitiendo la historia? Ese déjà vu que a ratos es más un calco….). Vale la pena preguntarse entonces qué historias hemos decidido vivir.

Entonces, démosnos un rato para pensar en qué caminos hemos elegido, en qué historias nos hemos querido contar. Y si estamos saliendo con alguien, tal vez sería bueno poner atención a la concepción del amor del otro: ¿qué historia quieren vivir con nosotros? Y ¿qué tan interesante nos parece esa historia?

Refs.:

http://www.robertjsternberg.com/love/

Link al libro: http://amzn.to/2akat82

Sternberg resume en un artículo cómo llegó a las teorías del amor: http://huff.to/2lOBhBm

Artículo con los resultados de las investigaciones: http://bit.ly/2lOt8Nm

Test corto, el amor es como una historia: http://wp.me/p78MEN-11w

Link a teoría dúplex del amor, info adicional:  http://wp.me/p78MEN-129

 

Sternberg: Teoría dúplex del amor (notas)

Ok, un poco más de información:

La teoría duplex del amor comprende la teoría triangular del amor y la teoría del amor como una historia. A continuación encontrarás un poco más de info de las mismas, que complementan el otro artículo. La mayoría de la información fue tomada de este link: http://www.robertjsternberg.com/love/

La teoría triangular del amor emplea el triángulo como metáfora: el amor tiene tres componentes que manifiestan distintos aspectos del amor -a saber, intimidad, pasión y decisión/ compromiso-, y cada uno estaría ubicado en un vértice del triángulo del amor:

  • La intimidad es el sentimiento de cercanía, conexión y vínculo en relaciones amorosas. Tiene que ver con la experiencia de calidez.
  • La pasión se refiere a los impulsos que llevan al romance, a la atracción física, a la consumación sexual. Tiene que ver con la motivación y la excitación.
  • La decisión/ compromiso se refiere, en el corto plazo, a la decisión de que uno ama a otra persona, y en el largo plazo, a comprometerse a mantener ese amor. Estos dos aspectos no van necesariamente de la mano (uno puede decidir amar a alguien sin comprometerse a largo plazo, o alguien puede comprometerse en una relación sin reconocer que ama a esa persona).

Estos tres componentes interactúan entre sí. Aunque todos son importantes, su relevantica varía de una relación a otra o a lo largo del tiempo en la misma relación.

8 tipos distintos de amor se generan al combinar distintas proporciones de estos elementos (ojo, son casos limitados, ninguna relación es un caso exacto a estos modelos):

  • Sin amor o falto de amor (nonlove): ausencia de los tres componentes.
  • Gustarse (liking): cuando sólo se experimenta intimidad, sin pasión ni decisión/ compromiso.
  • Amor apasionado (infatuated love): pasión, sin intimidad ni decisión/ compromiso.
  • Amor vacío: se decide que se ama a una persona, pero sin compromiso, sin intimidad y sin pasión.
  • Amor romántico: combinación de intimidad y pasión.
  • Amor compañero: combina intimidad y decisión/ compromiso, sin pasión.
  • Amor fatuo: pasión y decisión/ compromiso, sin intimidad.
  • Amor consumado o completo: la combinación de los tres.

Ahora, acá la cosa se pone complicada, porque Sternberg lleva, para mi gusto, la metáfora del triángulo un poco lejos. La geometría de este triángulo del amor depende, según él, de dos factores: cantidad de amor y equilibrio de amor. La diferencia de cantidad se representa por el área del triángulo, la de equilibrio, por formas de triángulos. Entonces, por ejemplo, un amor equilibrado -con cantidades similares de cada componente- sería un triángulo equilátero. El amor no involucra un solo triángulo, sino varios, pero algunos predominan más que otros y sería posible contrastar triángulos reales con triángulos ideales. (Tal vez esta parte no me parece tan seria porque todo lo que leí lo encontré en internet y no me leí la tesis completa).

Me pasa con esta parte de la teoría que la idea de la “cantidad de amor”, algo difícilmente medible, me choca…como que aquí ya le dejé de comprar tanto, y me interesa esta parte de la teoría como algo meramente descriptivo.

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El amor es como una historia

Acá está el listado total de las historias que conceptualizan las nociones del amor (ojo, se definieron a partir de lo relatado por participantes de EEUU, lo que puede generar un sesgo cultural):

  • Historia de adicción: fuerte apego ansioso, comportamiento pegote, ansiedad al pensar en perder al compañero. Roles: adicto y salvador.
  • Historia de arte: se ama a un compañero por su atractivo físico, el compañero siempre debe verse bien, mantenerse físicamente deseable. Roles: obra de arte y espectador.
  • Historia de negocio: las relaciones son vistas como propuestas de negocios, la plata es poder, los compañeros en relaciones cercanas son como compañeros de negocios. Roles: socios.
  • Historia de colección: se ve al compañero como que “encaja” en un esquema mayor, se le ve desapegadamente. Una parte de la pareja tiende a salir simultáneamente con varias parejas “coleccionables” que resuelven una necesidad concreta cada una. Roles: objeto de colección y coleccionista.
  • Historia del libro de cocina: hacer cosas de una determinada manera (receta) hace que la relación funcione. No seguir la receta para el éxito hace que fracase.
  • Historia de fantasía: espera que alguien la “salve” de una situación o quiere casarse con una “princesa” para vivir por siempre feliz. Roles: príncipe y princesa.
  • Historia de juego: el amor como un juego o deporte. Es importante desafiarse mutuamente, “gnarle” al otro. De manera sana, pueden ser dos deportistas que intentan mejorar en un deporte o se preparan para carreras. De manera más rebuscada, los integranes no logran darle seriedad a la relación y cada gesto se considera en términos de “victoria” a “derrota”.
  • Historia del jardín: las relaciones tienen que ser nutridas, cultivadas y atendidas continuamente.
  • Historia del gobierno: a) Autocrático: un compañero domina o controla a otro, b) democrático: dos compañeros comparten equitativamente el poder.
  • Historia histórica: los eventos de la relación generan un registro indeleble, se guardan un montón de registros (físicos o mentales).
  • Historia de terror: las relaciones se vuelven interesantes cuando aterrorizas o eres aterrorizado por tu pareja. Roles: víctima y perpetrador.
  • Historia del hogar: las relaciones tienen su centro en el hogar, a través de su desarrollo y mantención.
  • Historia humorística: el amor es raro y divertido y tomárselo muy en serio lo arruina. Roles: público, comediante.
  • Historia de misterio: el amor es un misterio y no hay que revelar mucho de uno mismo. Historia policial: hay que supervisar al compañero para que se comporte o necesitas que te supervisen a ti. Roles: policía y sospechoso
  • Historia de pornografía: la vida es sucia y amar es degradar o ser degradado.
  • Historia de recuperación: mentalidad de superviviente, luego del trauma vivido la persona puede superar prácticamente cualquier cosa. Roles: co-dependiente, persona en recuperación.
  • Historia religiosa: ve el amor como una religión o el amor como un conjunto de sentimientos y actividades dictados por la religión.
  • Historia de sacrificio: amar es entregarse a uno mismo o que el otro se entregue por completo a ti. Roles: mártires.
  • Historia científica: el amor puede entender, analizarse, diseccionarse, como cualquier otro fenómeno natural.
  • Historia de ciencia ficción: sentir que la pareja es un alien, incomprensible y muy raro.
  • Historia de costura: el amor es lo que sea que tú fabriques o crees.
  • Historia teatral: el amor se vive melodramáticamente, tiene un guión, con capítulos y escenas y diálogos predecibles.
  • Historia de viaje: el amor es un viaje desafiante y excitante.
  • Historia bélica: el amor es una serie de batallas en una guerra continua y devastadora.
  • Historia del estudiante y profesor: el amor es una relación de aprendizaje. Roles: estudiante, profesor.

Algunas historias son más populares que otras. Más populares: la del viaje, la del jardín, la de humor. Menos populares: la de horror, la de colección y la del gobierno autocrático. Las mujeres tienden a preferir la historia de viaje, mientras que los hombres prefieren la del arte, la de colección y la de pornografía. Los hombres también prefieren la historia de sacrificio (aunque sea porque sienten que sacrifican cosas por amor).

Otras observaciones:

  • Abordar los problemas de nuestras relaciones tratando de cambiar comportamientos y hábitos es tratar el síntoma. Lo que hay que abordar es la historia, porque las crisis provienen de las historias que estamos actuando. En vez de mirar los defectos de nuestra pareja, fijarse si calza en nuestras expectativas.
  • Para definir lo que queremos, es necesario tomar en cuenta nuestras relaciones pasadas y preguntarnos qué atributos caracterizaban a las personas hacia las que nos sentíamos más atraídas, y también en los que perdimos el interés. También hay que definir qué historia romántica queremos contar y si tiene el potencial de tener un desenlace feliz.
  • Una vez que entendemos las ideas y creencias detrás de las historias que aceptamos como propias, podemos reconfigurarlas. Podemos preguntarnos lo que nos gusta o no de nuestra historia actual, lo que no ha funcionado y cómo nos gustaría cambiarlo. Esto puede involucrar cambiar historias o transformarlas. Por ejemplo, las historias de terror se pueden fantasear durante el acto sexual o en otras actividades, en vez de actuarlas físicamente en la relación.

 

 

Test corto: el amor es como una historia

Test breve, con sólo 12 historias, para saber qué tipo de historias prefieres (la versión larga, con las 26 historias, está en el libro Love is a Story, de Robert Sternberg). Traducido del artículo What’s your love story?

Instrucciones

Lee cada afirmación y asígnales un puntaje del 1 al 9, donde 1 significa que no caracteriza en nada tus relaciones románticas y 9 que las describe extremadamente bien. Luego saca el promedio para cada historia.

Promedios:
7 a 9: fuerte atracción a esta historia.
4 a 6: moderado interés a esta historia, pero probablemente no lo suficiente para mantener una relación romántica.
1 a 3: poco interés o baja atracción a la historia.

HISTORIA #1

  1. Disfruto haciendo sacrificios por el bien de mi pareja.
  2. Creo que el sacrificio es una parte clave del verdadero amor.
  3. Frecuentemente comprometo mi bienestar para satisfacer las necesidades de mi pareja.

Puntaje: ______

La historia de sacrificio puede tener un desenlace feliz cuando los dos compañeros están conformes con los roles que juegan, especialmente si los dos hacen sacrificios. En cambio, puede generar inconvenientes cuando se sienten obligados a hacer sacrificios. El mayor riesgo se corre cuando hay un desequilibrio, y uno es el que siempre da y otro el que siempre recibe.

HISTORIA #2

Policía

  1. Creo que es necesario vigilar a mi pareja.
  2. Creo que es tonto confiar completamente en mi pareja.
  3. Si mi pareja trabajase codo a codo con una persona del sexo opuesto, no confiaría 100%.

Puntaje: ______

Sospechoso

  1. Mi pareja me llama varias veces al día para averiguar exactamente qué estoy haciendo.
  2. Mi pareja necesita saber todo lo que hago.
  3. Mi pareja se enoja mucho si no le informo dónde he estado y qué he hecho.

Puntaje: ______

Las historias policiales no tienen muy buen pronóstico porque se pueden desligar de la realidad. Esta historia puede hacer que algunas personas sientan que su pareja los cuida o se preocupa por ellos. Las personas que son muy inseguras disfrutan de la atención que reciben como “sospechoso” y que no logran obtener de otra forma. A medida que la trama se complica, el sospechoso empieza a perder libertad, luego dignidad y luego el respeto. Finalmente, su bienestar mental y físico puede resultar amenazado.

HISTORIA #3

  1. Creo que en una buena relación los miembros pueden cambiar y crecer juntos.
  2. Creo que el amor es un constante proceso de descubrimiento y crecimiento.
  3. Creo que el comienzo de una relación es como comenzar un nuevo viaje que promete ser tan estimulante como desafiante.

Puntaje: ______

Las historias de viajes que duran algo más que un periodo muy corto de tiempo generalmente tienen un pronóstico favorable, porque si los viajeros pueden convenir en un destino y un camino, ya están encaminados al éxito. Si no pueden, a menudo descubren rápidamente que desean cosas diferentes de la relación y se separan. Las relaciones de viajes tienden a ser dinámicas y centradas en el futuro. El mayor riesgo es que con el tiempo uno o ambos cambien el destino o el camino que desean. Cuando comienzan a decir que se han distanciado o tomado caminos diferentes, significa que ya no quieren lo mismo y casi siempre se vuelven más infelices y la relación se disuelve.

HISTORIA #4

Objeto

  1. No me importa ser tratado como un juguete sexual por mi pareja.
  2. Es muy importante para mí satisfacer los deseos sexuales de mi pareja, aunque la gente lo considere denigrante.
  3. Me gusta cuando mi pareja quiere probar nuevas , inusuales e incluso dolorosas técnicas sexuales.

Puntaje: ______

Sujeto

  1. Lo que más me importa en mi relación es que mi pareja sea un excelente juguete sexual, dispuesto a hacer lo que sea que yo quiera.
  2. No podría ser feliz con una pareja que no fuese aventurera en el sexo.
  3. La verdad es que me gusta que mi pareja se sienta como un objeto sexual.

Puntaje: ______

No hay ventajas obvias en la historia pornográfica, pero las desventajas son claras: primero, la excitación se obtiene a través de la degradación de sí mismo y del otro. En segundo lugar, la necesidad de degradar y ser degradado tiende a aumentar. En tercer lugar, una vez que uno adopta esta historia, puede ser difícil adoptar otra historia. En cuarto lugar, la historia puede llegar a ser peligrosa tanto física como psicológicamente. Y por último, no importa cuánto se intente, es difícil convertir la historia en algo positivo para el bienestar psicológico o físico.

HISTORIA #5

Perpetrador

  1. Frecuentemente me aseguro de que mi pareja sepa quién está al mando, aunque eso la asuste.
  2. Me excita cuando siento que mi pareja siente miedo de mí.
  3. A veces hago cosas que asustan a mi pareja, porque siento que es bueno para una relación que uno te tenga susto del otro.

Puntaje: ______

Víctima

  1. Creo que es excitante estar un poco asustado de tu pareja.
  2. Me excita cuando mi pareja me hace sentir un poco de miedo.
  3. A veces termino involucrándome con gente que me asusta.

Puntaje: ______

El relato de terror es probablemente la menos ventajosa de las historias. Para algunos puede ser emocionante, pero las formas de terror necesario para sostener la emoción tienden a salirse fuera de control y a poner a sus participantes, e incluso los que los rodean, en situación de riesgo psicológico y físico. Los que descubran que tienen esta historia o que se encuentran en una relación así harían bien en buscar asesoría y hasta protección policial.

HISTORIA #6

Co-dependiente:

  1. Frecuentemente termino vinculándome con gente que tiene un problema específico y los ayudo a recuperar su vida, ordenándolos.
  2. Me gusta estar en relaciones en las que mi pareja necesita mi ayuda para superar algún problema.
  3. Con frecuencia me involucro con parejas que necesitan mi ayuda para recuperarse de su pasado.

Puntaje: _____.

Persona en recuperación:

  1. Necesito a alguien que me ayude a recuperarme de mi doloroso pasado.
  2. Creo que una relación puede salvarme de mi doloroso pasado.
  3. Necesito ayuda para superar mi pasado.

Puntaje: _____.

La ventaja principal de la historia de la recuperación es que el co-dependiente realmente puede ayudar a miembro de la pareja a recuperarse, siempre y cuando el otro quiera  recuperarse. Muchos de nosotros conocemos a personas que buscan reformar a sus parejas y que terminan frustrados porque sus parejas hacen poco o ningún esfuerzo por reformarse. Al mismo tiempo, el co-dependiente es alguien que necesita sentir que está ayudando a alguien y se beneficia de la sensación de hacer una diferencia en la vida del otro a través de la relación. El problema: otros pueden ayudar en la recuperación, pero la decisión de recuperarse sólo puede ser tomada por la persona que necesita hacerlo. Como resultado, las historias de recuperación pueden ayudar, pero no ser la recuperación.

HISTORIA #7

  1. Creo que es posible tener un buena relación sólo si uno invierte tiempo y energía para preocuparse de ella, de la misma manera en la que uno cuida un jardín.
  2. Creo que las relaciones necesitan nutrirse constantemente para poder tolerar los altos y bajos de la vida.
  3. Creo que el secreto para una relación existosa es que los integrantes de la pareja se cuiden mutuamente y a su amor.

Puntaje: _____.

La mayor ventaja de una historia de jardín es que reconoce la importancia de nutrir la relación. Ninguna otra historia tiene esta cantidad de cuidado y atención. La mayor desventaja potencial es que puede ser poco espontánea y resultar aburrida. Las personas en historias de jardín no son inmunes a la tentación de otras relaciones y pueden participar en ellas para generar excitación, aunque valoren altamente su relación primaria. Otra desventaja potencial es que sea asfixiante, que la atención sea demasiada. De la misma forma en que uno puede regar en exceso una planta, uno puede sobreatender una relación. A veces es mejor dejar que las cosas sigan su propio ritmo.

HISTORIA #8

  1. Creo que las relaciones íntimas son como sociedades.
  2. Creo que las relaciones románticas son como un un trabajo, en el sentido de que cada integrante de la pareja debiese realizar sus tareas y responsabilidades de acuerdo a su “cargo”.
  3. Cuando considero tener una relación con alguien, siempre considero las implicaciones financieras de la relación.

Puntaje: _____.

Una historia de negocios tiene varias ventajas potenciales, entre las que se encuentra el hecho de que las cuentas siempre se pagan. Otra posible ventaja es que los roles tienden a estar más definidos que en otras relaciones. Los socios también están en una buena posición para “salir adelante” y lograr lo que sea que quieran en términos económicos. Una desventaja potencial es que si sólo uno ve la relación como un negocio, el otro puede aburrirse rápidamente y buscar estimulación fuera de la relación. La historia se puede tornar un poco agria si la distribución de autoridad no satisface a uno o ambos cónyuges. Si no pueden definir roles compatibles, pasan mucho tiempo peleando por obtener cada uno la posición que quieren. Es importante ser flexibles.

HISTORIA #9

  1. Creo que los cuentos de hadas se pueden volver realidad.
  2. Creo que hay alguien allá afuera que es mi media naranja.
  3. Me gusta, en mis relaciones, ver a mi pareja como un príncipe o princesa de antaño.

Puntaje: _____.

La historia de fantasía puede ser de gran alcance. El individuo puede sentirse absorbido por la emoción de la búsqueda de la pareja perfecta o por desarrollar la relación perfecta con su pareja. No es coincidencia que en la literatura los relatos de fantasía pasen antes o fuera del matrimonio: las fantasías son difíciles de mantener cuando uno tiene que pagar las cuentas, mandar a los niños al colegio y resolver peleas maritales. Para mantener la sensación de la fantasía, por lo tanto, hay que ignorar, hasta cierto punto, los aspectos mundanos de la vida. Las desventajas potenciales de la relación de la fantasía son bastante claras: la mayor es la desilusión al descubrir que nadie puede satisfacer las expectativas fantásticas que se han creado. Esto puede llevar a que las personas se sientan insatisfechas en relaciones que la mayoría se ve como absolutamente exitosas. Si una pareja puede crear una historia de fantasía basada en ideales realistas, pueden triunfar; si quieren ser personajes de un mito, es probable que sólo consigan eso: un mito.

HISTORIA #10

  1. Creo que es más interesante discutir que ceder.
  2. Creo que discutir frecuentemente ayuda a destapar temas conflictivos y mantiene a la relación sana.
  3. De hecho, me gusta pelear con mi pareja.

Score: _____.

La historia bélica es ventajosa en una relación sólo cuando ambos la comparten y desean. En estos casos las amenazas de divorcio pueden ser comunes, pero nadie quiere hacerlo realmente: ambos lo están pasando demasiado bien, a su manera. Por supuesto, la desventaja principal es que la historia a menudo no es compartida, lo que los lleva a conflicto intenso y sostenido que puede dejar al que no tiene la historia bélica a sentirse devastado gran parte del tiempo. Las personas pueden encontrarse en una relación de conflicto sin que ninguna de ellas tenga la guerra como historia preferida. En tales casos, la lucha constante hace que ambos se sientan miserables. Si la guerra continúa en este contexto, ninguno lo pasa bien.

HISTORIA #11

Público:

  1. Me gusta tener un compañero que siempre vea el lado positivo de nuestros conflictos.
  2. Creo que tomarse demasiado en serio una relación puede arruinarla. Por eso me gusta tener compañeros con buen sentido del humor.
  3. Me gusta tener una pareja que me haga reír cuando enfrentemos una situación tensa en nuestra relación.

Puntaje: _____.

Comediante:

  1. Admito que a veces uso el humor para evitar enfrentar problemas en mi relación.
  2. Uso el humor cuando tengo conflictos con mi pareja porque creo que hay un lado humorístico en cualquier problema.
  3. Cuando no estoy de acuerdo con mi pareja, normalmente trato de hacer chistes al respecto.

Puntaje: _____.

La historia humorística puede tener una ventaja enorme: casi todas las situaciones tienen un lado más ligero, y las personas con esta historia tienden a verlo. Cuando las cosas se tensan, a veces nada funciona mejor que un poco de humor, sobre todo si viene desde dentro de la relación. Las historias humorísticas también permiten que las relaciones sean creativas y dinámicas. Pero la historia de humor también tiene algunas desventajas potenciales. Probablemente el mayor es el riesgo de usar el humor para desviar temas importantes: las conversaciones serias se tienden a aplazar con chistes. El humor se puede usar para ser cruel de una manera pasivo-agresiva. Cuando el humor se utiliza para degradar a una persona y proteger al comediante de responsabilidad (“era en broma”), la relación se pone en peligro.

HISTORIA #12

  1. Creo que está bien tener múltiples parejas que satisfagan mis necesidades.
  2. A veces me gusta pensar con cuánta gente podría salir simultáneamente.
  3. Me gusta tener múltiples parejas íntimas simultáneamente, cada una de ellas toma roles diferentes.

Puntaje: _____.

La historia de colección tiene algunas ventajas. Por un lado, el coleccionista generalmente se preocupa por el bienestar físico del coleccionado, ya que la apariencia es fundamental. El coleccionista encuentra una forma de satisfacer múltiples necesidades, aunque sea en paralelo—teniendo varias relaciones íntimas al mismo tiempo- o teniendo relaciones monógamas en serie, donde cada relación sucesiva suple necesidades que no cumplía la última relación. En una sociedad que valora la monogamia, las historias de colección funcionan mejor si no llegan a ser serias o si los individuos de la colección son vistos bajo distintas luces, por ejemplo, como amigos o estimulación intelectual. Las desventajas de esta historia se vuelven más evidentes cuando las personas tratan de formar relaciones serias. El coleccionista puede encontrar difícil establecer intimidad o cualquier cosa cercana a una relación completa y un compromiso hacia un solo individuo. Las colecciones también se pueden volver caras, consumidoras de tiempo y hasta ilegales (por ejemplo, si un sujeto se casa simultáneamente).

 

Historial sexual

-¿Con cuántos te has acostado?

Abre los ojos, espera, se ríe nervioso. Esta pregunta es tan inocente como peligrosa. Me la han preguntado tantas veces en distintos momentos de mi vida, que ya he aprendido a saber qué significa.

Le pregunto por qué quiere saber. Si responde con una buena justificación, le cuento, obvio. No tengo rollo. Pero dice: “Por curiosidad no más”.

Me abstengo.

*

Contamos cosas. Una manera de resumir quiénes somos, cuando queremos presentarnos a los otros, es enumerando las cosas que hemos hecho y que disfrutamos, la frecuencia con las que las hacemos. ¿Haces ejercicio? ¿Qué tan seguido? ¿Has viajado? ¿A dónde? ¿Te has repetido algún destino? ¿Fumas, tomas? ¿Mucho, a veces, poco, nada? Contamos la cantidad de relaciones relevantes que nos definen, los vínculos que nos importan. ¿Cuántos hermanos tienes? ¿Cuántas veces has pololeado?  ¿Te casaste? ¿Tienes hijos? Estas cifras nos permiten entender las decisiones que hemos tomado, la manera en que decidimos vivir nuestros días. Nos ayudan a sacar conclusiones rápidas para hacernos una idea de quién es el otro.

*
MINDF*CKS:

– Regla de tres: los hombres multiplican el número de parejas sexuales por tres, mientras que las mujeres lo dividen por tres.
– Cifra aceptable: tu edad divida en 2.
– Recomendaciones: si vas a sacar la cuenta y quieres bajar la cifra, no consideres los encuentros sexuales que fueron sólo de una vez, porque “no valen”. Considera únicamente los “relevantes”.

Pfff, I call bullshit, pero me interesa lo que hay detrás de todas estas reglas y recomendaciones.  ¿Por qué el hombre preferiría inflar y la mujer a disminuir la cifra? ¿Qué probamos con eso?
Una cifra alta para el hombre: tiene experiencia sexual, es seductor, macho alfa, hábil sexualmente, deseable.
Una cifra alta para la mujer: es una zorra, no se valora a sí misma, es necesitada, ninfomaníaca.

En Google me aparecen por defecto búsquedas que me preocupan: “cómo saber si una mujer tuvo muchas relaciones sexuales?” y “¿cómo saber si tu novia miente respecto de su pasado”.

Jóvenes: ¿por qué importa lo que tu potencial pareja sexual hizo antes de ti? ¿Qué prueba el hecho de que tenga muchas o pocas parejas sexuales? Y, ¿cuánto es mucho o poco?

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Históricamente el cuerpo femenino se ha considerado propiedad masculina -ya todos nos sabemos la cancioncita, pero denme un minuto-: por ejemplo, en la época medieval era necesario asegurar la virginidad de las novias porque era la única forma de garantizar la paternidad (y así legitimizar la posterior herencia de las propiedades del padre). Por lo mismo, se llevaban a cabo exámenes para verificar que el himen estuviese intacto -virgo intacta-, o se esperaba que en la primera noche de la luna de miel la mujer dejase las sábanas manchadas. La virginidad tenía poco que ver con los valores y la moral, y más con la pertenencia y la legitimidad para acceder a bienes. La condición sexual de una mujer medieval era un asunto público porque su virginidad no era un asunto personal, sino que le pertenecía o a su padre o a su futuro esposo. Siguiendo esa lógica, en la Edad Media se usaban técnicas para “recuperar” la virginidad, incluso hoy existen cirugías reconstructivas del himen (himenoplastía …una curiosa aproximación a la idea de “volver a ser virgen”, si se me permite decirlo).

Fast-forward a hoy en día, cuando hay píldoras antoconceptivas y existen pruebas de ADN, cuando no hay forzosamente un contexto moral religioso que asocie pureza, virtud, bondad y lo que se nos ocurra con castidad y cuando entendemos que tanto hombres como mujeres pueden hacer lo que quieran con sus cuerpos. En este nuevo escenario la pregunta por el historial resulta un poquito burda, para no decir alarmante. Si el control del cuerpo de la mujer, de su historial, ya no es justificado ni por motivos económicos ni por motivos religiosos ni por el riesgo de embarazo, el hecho de que siga siendo tema se escapa de toda lógica. A menos que haya algo todavía más oscuro detrás de ese control: que una mujer sexualmente activa resulte una amenaza.

 ¿O sea que una mujer puede llegar y tener sexo con quien quiera, sin consecuencias?

 ¿O sea que una mujer puede decidir activamente tener sexo y no “perder” la virginidad ni que dispongan de su sexo?

 ¿O sea que puede voluntariamente actuar su deseo sexual?

¿Así, como un hombre?

Chuuuuuuuuuuuuuuu.

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Se puede ser sexualmente activo sin ser moralmente defectuoso, teniendo valores. Tiene que ver con cómo tienes sexo con los otros. ¿Tienes sexo con personas que te gustan y que valoras como seres enteros? La raja. Por el contrario: ¿Tratas a tus parejas sexuales como cosas?  ¿Tienes sexo para conseguir cosas a cambio? ¿Tienes sexo egoístamente y usas a los otros para tapar tus inseguridades? Penca.

No tiene que ver con el número, sino con la forma.

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Tracey Cox, terapeuta sexual, recomienda nunca revelar la cifra porque en sí misma es poco informativa si no tiene contexto. ¿Queremos sacar conclusiones? Entonces necesitamos más que una cifra.

Como botón de muestra, Tracey cuenta que hace unos años entrevistó a tres mujeres que tenían alrededor de 30 años: la primera había tenido sexo con 26 hombres, la segunda con cuatro y la tercera con ocho. Si se considera la cifra, la primera sería juzgada más duramente por un potencial compañero sexual, pero ¿era ella realmente la más promiscua? Entonces agrega: la chica que había tenido 26 amantes había tenido en promedio dos amantes anualmente desde que tenía 17 años y había sido, desde entonces, casi mayoritariamente soltera. La que había tenido sexo con ocho hombres, había tenido 4 de esos encuentros durante una escapada de fin de semana a un resort, mientras su marido -con el que llevaba 10 años casada- se quedaba en casa cuidando a los niños. La última, que había tenido sexo con cuatro hombres había tenido un trío con dos tipos que había conocido en una discotheque, en pleno callejón. Cuando lo hizo tenía 18 y ella misma reconocía que era medio rebelde a esa edad. Como consejo, Tracey recomienda no revelar la cifra nunca, porque la gente supone cosas que tienden a ser erradas (a menos que el que pregunta sea tu doctor, tu ginecólogo o tu terapeuta).

La cifra, a fin de cuentas, lo único que hace es remover las emociones y las circunstancias. Y ¿qué es sexo sin emociones ni circunstancias?

Poco o nada.

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Hace aproximadamente dos años estaba conversando con H., una amiga australiana que se convertiría -por esta y tantas otras conversaciones similares- en una de mis mejores amigas. Yo trataba de explicarle la mentalidad virginal-numérica-latinoamericana: ¿era muy slutty acostarse con alguien si la experiencia no iba a llegar finalmente a ningún lado? ¿Valía la pena tener sexo con alguien si era conducente a…a nada?

Me miró frunciendo el ceño, tratando de entender: ¿cómo que “a nada”?

Y yo: “a nada”, a nada “serio”.  En el fondo, a nada más que a sexo.

Desde mi punto de vista, representado a Chilito Lindo, trataba de explicarle que sentía que una experiencia sexual adicional que no fuese realmente significativa era como usar zapatos taco agua en una calle de tierra. El seteo que tenía en mi cabecita era que algo se perdía cuando se tenía sexo que no era conducente a “algo más”. Entonces después venían los azotes mentales, y tratar de forzar algo que nunca iba a ser porque realmente no daba para más -como para disminuir la culpa-. A la base -trataba de explicarle-, está la idea de que podemos tener sexo con alguien, pero sólo si nos gusta mucho y/o si tiene futuro, porque o si no es un desperdicio o uno es demasiado puta. Como si hubiese una proporción específica de deseo y proyección que hiciera que el acto se volviese “más puro”.

Entonces H., cual Kahlil Gibrán, me respondió con una anécdota: hacía años un amigo gay le había dicho, aconsejándola sobre el mismo tema, que cuando H. llegase a su lecho de muerte probablemente no estaría arrepintiéndose de toda la gente que se tiró, sino de toda la gente no se tiró. De los besos que no dio, de las escapadas sexuales que no tuvo. De los tipos con los que podría haber tenido algo y no lo tuvo.  De los riesgos que no corrió.

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No estoy promoviendo tirar con cualquiera, porque el número -cuantitativo- no tiene que ver con quién -cualitativo-. Confundimos harto esto, a pesar de ser una diferencia esencial. En el fondo, cada uno sabe con quién tirar y por qué lo hace. Uno debiese ser lo suficientemente despierto y responsable como para saber qué tipo de sexo le acomoda tener -de nuevo, cualidad-, pero esto no se trata de un número. No te vas a arrepentir a la mañana siguiente “oh, pasé a los dos dígitos, soy una mierda”, si no probablemente de “oh, no me acuerdo a quien me tiré ayer, cresta”.

En este sentido, preguntar “cuántos” para sacar conclusiones sobre el otro es poco revelador. Sería más interesante preguntar “quiénes” o “cómo”. En vez de pensar en número, pensemos en intensidad, relevancia, valor, diversión. O entendamos la cifra con contexto. Lo pasaste bien con cada uno de ellos y uno es el amor de tu vida, ¡la raja! ¿La mayoría son personas con las que estuvo súper entretenido y de ahí incluso salieron buenas amistades? Bacán. ¿Con cada uno aprendiste cosas diferentes? Súper. ¿Rescatas la manera en que te tocaron y apreciaron tu cuerpo y tu cabeza? ¿Fue chistoso, apasionante, te sentiste segura, contenta, descubriste algo en el camino, te enamoraste un poco, es una buena anécdota o experimentaste acrobáticamente? La raja. Qué rico que tu vida sexual haya sido una celebración de tu cuerpo, del cuerpo del otro, de tus ganas.

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La verdad es que a mí me importa bien poco con quiénes han estado mis parejas sexuales y espero más o menos lo mismo de vuelta. Lo que sí me importa es que la persona se sienta cómoda con su cuerpo, que esté dispuesta a explorar cosas conmigo, que considere su pasado, pasado, y que cuando estemos en esas, esté presente en una sentido completo, mental y físicamente.

Tener sexo con una persona que uno elige libremente, porque quiere compartir y disfrutar con ella, es algo que en sí mismo tiene valor. No necesita estar anudado a un proyecto ni a una continuación repetitiva, ni a un contexto relacional para que sea una experiencia memorable o placentera. Se puede tener sexo una sola vez con una persona y que ese encuentro sea significativo. Así como también se puede tener sexo casi todos los días y que se sienta que es tan emocionante como lavar los platos. Se puede tener sexo dentro de una relación o fuera de ella, y no se es ni más ni menos zorra por eso. Sencillo, ¿cierto?

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Una especie de post-data antes de la postdata: el único motivo por el que el número podría interesar sería si hubiesen dudas de alguna ETS -es bien conocido el dicho de que cuando te acuestas con una persona, te estás acostando con su historial-, pero si nos comportamos como adultos responsables y usamos protección, la pregunta resulta irrelevante.  Si no se quiere correr ni un riesgo, en vez de preguntar por la cifra cada uno puede acordar hacerse un chequeo de ETS antes de tener sexo, especialmente si se quiere hacer sin condón. Es mil millones de veces mejor bancarse el pudor y proponer el chequeo a bancarse una ETS. Y ojo, el condón no protege de todo, así que un chequeo completo al menos anualmente, por sanidad mental propia, es siempre recomendable.

Referencias:

Tracey Cox: http://dailym.ai/2kBilXp

Medieval virginity testing and virginity restoration: http://bit.ly/2m1iCjv

Para los que quieren hacer el ejercicio, calculadora de compañeros sexuales indirectos (no es una herramienta diagnóstica, ojo): http://bit.ly/1URyu6M *Calcula un número aproximado de partners sexuales de tus propios compañeros sexuales, considerando la cantidad de parejas sexuales que tuviste y sus edades al momento del encuentro sexual, y lo multiplicn por el número de parejas que estadísticamente tus compañeros habrán tenido y el número de parejas de estas han tenido, y así, seis veces … prepárense para un microinfarto.

Para ver una colección de opiniones diferentes sobre si importa o no la cifra: http://tcat.tc/2k4nW6D . Me gustó este fragmento de la última opinión: “Para mí el compañero que 1. te transmite una ETS, 2. te lleva a la cárcel, 3. te hace sentir culpable, 4. hace que un marido, esposa, padre, hermano, hijo, hermana, etc. agarre una pistola y te salga persiguiendo, 5. trae un niño no deseado al mundo…es un compañero extra innecesario. Cualquier compañero antes de eso me parece bien”.

Promedio de partners sexuales según Kinsey Institute: http://bit.ly/2ex7loa .
El promedio de parejas sexuales de sexo opuesto a lo largo de la vida entre hombres y mujeres de 25-44 años en EEUU es de 6,6 para hombres y 4,3 para mujeres. El porcentaje de hombres y mujeres de entre 15 y 44 años que han tenido 15 o más parejas sexuales del sexo opuesto a lo largo de su vida es de 21,8% para los hombres y 10,6% para las mujeres. Sobre el 50% de los encuestados de entre 18 y 24 años señalaron que su pareja sexual más reciente era producto de un encuentro casual o de dating. Para el resto de los grupos etarios, era producto de una relación.