Teorías del amor

Yo no sé cómo les pase a ustedes, pero a veces cuando me pongo a hacer un recuento de las personas que me han gustado, de las relaciones que he sostenido, de la gente de la que me he enamorado, me parece como si alguien hubiese tirado todo a una juguera y voilà: los altos y bajos de mi vida. A simple vista lo único que tienen en común es que yo he elegido una serie de situaciones más o menos azarosas…y que me acuerdo de ellas.

Hay tantas explicaciones como teóricos que intentan desentrañar por qué nos gusta Pepito y no Josesito. A veces decidirse a tratar de entender nuestras decisiones amorosas y sexuales es como instalarse en la playa a colar arena, pero hay algunas aproximaciones que me parecen un poquito más sensatas que otras, y la que les quiero comentar hoy es una de esas.

*

Robert Sternberg es un psicólogo estadounidense que desarrolló dos teorías sobre el amor sucesivamente, y que al final, sacó una combinatoria, llamada “teoría dúplex del amor”. Les resumo de qué se trata a continuación.

Por una parte, Sternberg propone la teoría triangular del amor, en la que el amor tendría tres componentes: intimidad, pasión y decisión/ compromiso. Los distintos tipos de amor tendrían una combinatoria diferente de esos tres componentes, y habrían 8 formas de amor fácilmente clasificables (para saber más, click).

Por otra parte, plantea la teoría del amor como una historia, que es la que más me interesa. Cuando descubrí este librito estaba en la universidad, tenía como 24 y creo que me resistí a procesar lo que estaba leyendo, tal vez porque era muy sencillo y yo sentía que el amor era demasiado confuso como para depurarlo así. Con los años he ido entendiendo que las decisiones que tomamos tienen que ver con una historia que nos contamos sobre nosotros mismos, y que las personas que amamos o que nos atraen tienen muchas veces que ver más con nosotros que con los otros -una prueba fácil: la pareja de tu amiga/o al que tú no le ves ni un brillo y por el que tu amiga/o se derrite, …o sea que el amor, el atractivo, no está en ellos (en los objetos del amor), sino en los sujetos, en el que elige enamorarse o involucrarse-.

La teoría del amor como una historia se basa en la idea de que todos hemos sido expuestos a un montón de historias que llevan, en sí mismas, diferentes concepciones sobre el amor. Vivir es ser testigo de esas maneras de abordar el amor: lo vemos en las relaciones de nuestro círculo familiar y de amigos, en el cine o la tele, al leer novelas.Lo aprendemos en el colegio, incluso a través de la historia. Como resultado, nos armamos nuestro propio punto de vista sobre cómo el amor es o debería ser, nuestra propia historia.

Según la investigación de Sternberg, nuestras parejas potenciales encajarían en nuestras historias en mayor o menor medida, y nuestras relaciones serán más exitosas mientras mejor encajen en nuestras historias preferidas. Cada historia tiene roles complementarios, y la gente tiende a sentirse satisfecha cuando encuentran parejas que encajen en esas historias ideales. Pero ojo, de todas las historias posibles, tenemos una jerarquía de historias preferidas. Si nos emparejamos con alguien que tiene una historia preferida que a nosotros no nos interesa tanto, somos susceptibles de involucrarnos con alguien más que tenga una historia principal que encaje mejor con la nuestra.

Aunque la cantidad de historias posibles es probablemente infinita, ciertos géneros de historias aparecen una y otra vez en la literatura, en las películas y en el relato oral de las personas. Las siguientes historias conceptualizan las nociones del amor más populares (ojo, se definieron a partir de lo relatado por participantes de EEUU, lo que puede generar un sesgo cultural). Hay 26 historias tipificadas:

Historias asimétricas:
– la del estudiante y profesor
– la de sacrificio
–  la de gobierno (autocrático y democrático)
– la policial
– la de pornografía
– la de terror

Historias objetuales:
La persona como objeto
– la de ciencia ficción
– la de colección
-la de arte

La relación como objeto:
– la del hogar
– la de recuperación
– la de religión
– la de juego

Historias de coordinación:
– la de viaje
– la de costura
– la de jardín
– la de negocios
– la de adicción

Historias narrativas:
– la de fantasía
– la de historia
– la científica
– la del libro de recetas

Historias de género:
– la bélica
– la teatral
– la humorística
– la de misterio

 (Más info sobre los tipos de historias  y para descubrir qué tipo de historias prefieres).

Entre las conclusiones que Sternberg ha reunido a través de diferentes estudios, vale la pena mencionar:

  • La compatibilidad de las historias de cada integrante de la pareja es importante para tener una relación sana o feliz (mientras más similares las historias, más felices las parejas). Las historias tienden a ser compatibles si hay roles complementarios en una sola historia (como la del príncipe y la princesa) o si las historias son tan similares que pueden fundirse en una nueva historia. Por ejemplo: una historia de fantasía se puede fundir con una de jardín, porque uno puede nutrir o cultivar una relación mientras sueña con ser rescatado por un caballero. Una historia de fantasía y de negocio, por el contrario, es más difícil de combinar.
  • Cuando uno habla por separado con dos personas que acaban de separar, las historias de por qué terminaron tienden a sonar como si cada uno hubiese estado en relaciones completamente diferentes…y (mentalmente) lo estuvieron.
  • La compatibilidad entre historias no garantiza una relación exitosa. A veces tu historia favorita puede ser peligrosa o desagradable (ej., una historia de recuperación o una de terror). Las personas suelen quejarse de que siempre terminan con el mismo tipo de parejas y que tienen mala suerte en el amor, pero en realidad están escogiendo gente inconscientemente para que cumpla los roles de sus historias, o incluso forzándolos a que lo hagan. Según Sternberg, los triángulos del amor que mencioné al principio, emanan de estas historias.

Ufff. Harto, ah.

*

Entonces, desde mi punto de vista, lo interesante de esto es que una multiplicidad de personas pueden compartir tu historia (o sea, ese fatalismo de “el único amor de la vida” puede ser medio exagerado).  A mí me parece un modelo optimista.  Además, el tomar conciencia de nuestras historias preferidas puede hacer que cambie nuestra vida -que queramos contarnos otras historias románticas si encontramos que las que hemos elegido hasta ahora no son necesariamente lo que queremos- y también entender que pueden haber distintas historias que queramos contarnos, lo que explicaría por qué nos atraen personas tan diferentes entre sí y por qué a veces comprometerse con una sola historia puede resultar tan difícil. Por último, también me gusta que este tipo de teoría no es necesariamente excluyente de otras maneras de explicar el amor, es decir, puede usarse simultáneamente con otras teorías.

*

En unos días más es mi cumpleaños y no puedo si no caer en la tentación del recuento, balance y resumen. Nunca me imaginé que sería este tipo de persona a esta edad, pero tampoco nunca me imaginé siendo ningún otro tipo de persona a esta edad, ja. O sea, que el cuento que me contaba a mí misma sobre mi futuro siempre fue corto placista -y en realidad, todavía lo es-: en dos meses más voy a estar haciendo esto, en seis meses más probablemente esté haciendo esto otro. Más allá de esos plazos, me empiezo a imaginar cómo me gustaría sentirme, más que qué voy a estar haciendo exactamente (¡y lo recomiendo! Es una manera muy rica de vivir el día a día y de tomar decisiones).

Cuando trato de hacerme un seguimiento más o menos coherente, empiezo a ver patrones de comportamientos que incluso pueden ser muy distintos según las diferentes épocas de mi vida. Me imagino que no soy la única. Pero si uno mira detenidamente, hay ciertas historias amorosas que volvemos a repetir (y errores que tendemos a cometer…cambia el personaje, pero ¿parece que estamos repitiendo la historia? Ese déjà vu que a ratos es más un calco….). Vale la pena preguntarse entonces qué historias hemos decidido vivir.

Entonces, démosnos un rato para pensar en qué caminos hemos elegido, en qué historias nos hemos querido contar. Y si estamos saliendo con alguien, tal vez sería bueno poner atención a la concepción del amor del otro: ¿qué historia quieren vivir con nosotros? Y ¿qué tan interesante nos parece esa historia?

Refs.:

http://www.robertjsternberg.com/love/

Link al libro: http://amzn.to/2akat82

Sternberg resume en un artículo cómo llegó a las teorías del amor: http://huff.to/2lOBhBm

Artículo con los resultados de las investigaciones: http://bit.ly/2lOt8Nm

Test corto, el amor es como una historia: http://wp.me/p78MEN-11w

Link a teoría dúplex del amor, info adicional:  http://wp.me/p78MEN-129

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s