REDESCUBRIR EL TACTO (Parte I)

NOTA: Lo prometido es deuda: dije que iba a escribir un artículo útil e informativo sobre sexualidad y, voilà (son varios, en realidad). Resumiré – parafraseando y citando- Sensate Focus in Sex Therapy. The Illustrated Manual, de Linda Weiner y de Constance Avery-Clark (está en Amazon, chiquillos). Este es un manual para terapeutas sexuales que describe la teoría y los ejercicios de Sensate Focus.  Además, comentaré mi posición con ejemplos o reflexiones. (Traducción: asuman que la información dura pertenece al libro y que el resto es mío).

¿Por qué me doy esta paja? Creo que entender cómo se hace terapia para tratar disfunciones sexuales o mejorar la calidad de vida sexual es algo que todos deberíamos saber, ya que la sexualidad es parte de nuestro cotidiano. Encuentro que se hace poco por divulgar información práctica para mejorar la calidad vida sexual de la gente: los artículos para el público general tienden a ser muy vagos o tremendamente carentes de emoción. Una lata. (Ojo, pienso que esto pasa porque todavía hay secretismo y pudor en torno al sexo. Sí, TODAVÍA. Además, creo que hay un interés un poco perverso de parte de algunos terapeutas para hacerlo ver un poquito más complejo de lo que realmente es. Creo que la persona debiese decidir si quiere que alguien lo acompañe o no en su proceso teniendo la información antes. La práctica terapéutica no es magia, por mucho que algunas corrientes incentiven esa diferencia de poder como si lo fuese-). En fin: pienso que la información debiera estar al alcance de todos y haré lo posible para que eso pase.

Ya, ya, me callo. ¿Partamos?

(Eso sí, prerrequisito: lee con la cabeza abierta. Lee pensando en tu propia experiencia. Lee aplicando lo que vas leyendo. Discútelo con alguien, escribe tus preguntas, etc., etc., no sé, pero hazlo de manera inteligente y desprejuiciada. Y aguántame cuando explique algunas cosas).

*

Todos lo hemos vivido y el que lo niega, miente (o es un Dios sexual y en ese caso, llámame -no, broma, pero cuéntame al menos-): esa ansiedad horrible que te martilla la cabeza por que no estás seguro de si eres bueno o no en la cama, si el otro lo está disfrutando, si podrás llegar al orgasmo o no -porque no po, no se me para, no me mojo, me acordé de la lista del supermercado y qué pasa si justo ahora suena el celular-, si la forma en que nos tocamos mutuamente es excitante o no -¿le gustará que le muerda la oreja, que le agarre la pechuga así o asá, que le pegue en el poto, que le diga estas cosas?-, etc., etc., etc. Es una tortura mental que es en parte nuestra culpa individual, pero también de la cultura en la que nacemos.

El que pensemos de esta manera sobre el sexo -antes, durante y después de tenerlo- tiene que ver con los guiones culturales que hemos aprendido sobre qué es el sexo y cómo hay que vivirlo.  Entre esas ideas está, por ejemplo, que para ser un buen amante hay que poder calentar al otro, saber lo que quiere -ojalá sin preguntarle- y descifrar si lo está pasado bien o no -por supuesto, sin hablar abiertamente sobre eso-. Todo debiese “fluir”, pero esa fluidez requiere de dones telepáticos, y si no fluye, entonces es el caos.

El foco está en el otro y el problema es que el sexo funciona exactamente al revés. Para disfrutarlo hay que enfocarse en las propias sensaciones, sin tener ninguna expectativa de qué pasará después (suena más fácil de lo que es, considerando la programación de la Matrix).

“Si te enfocas en tus sensaciones, el sexo pasará naturalmente”, Masters y Johnson dixit. La terapia en modalidad Sensate Focus te enseña a reconectar con las raíces (sensibles) de la sexualidad.

*

¿Qué es Sensate Focus? (*de ahora en adelante, SF)

SF es una serie de sugerencias estructuradas para tocar y descubrir el propio cuerpo y el de la pareja de una manera no-demandante, exploratoria, sin tener que leerle la mente al otro.

¿Qué significa todo eso que suena tan bonito?

  • “Exploración no-demandante”: tocar siguiendo tu propio interés sin intentar obtener una respuesta sexual -ni placer, ni disfrute, ni relajo- ni de tu parte ni de la de tu pareja, así como tampoco intentar evitar que pase ninguna de esas cosas. (O sea, no exigirle nada a la experiencia aparte de lo que la experiencia es).
  • “Tocar siguiendo tu propio interés”: enfocarte en las sensaciones táctiles de temperatura, presión y textura. Temperatura, presión y textura se definen incluso más específicamente como cálido o frío, duro o suave (o firme o blando), y suave o áspero. (O sea, en sensaciones aterrizadas, que te anclan al cuerpo y al momento mismo).

Por lo tanto, SF ayuda a las personas a dejar de intentar controlar su respuesta sexual, para que ella pase por sí sola.

La lógica detrás es que la excitación, el placer, el disfrute y el relajo son emociones, y las emociones son funciones naturales fisiológicas que, por definición, no están bajo el control voluntario. Tratar de generar esas emociones o de evitarlas es una de las causas más frecuentes de las disfunciones sexuales. 

Durante la práctica de SF, cuando te concentras en alguna otra cosa que no es la sensación táctil tienes que considerar esos otros pensamientos o sentimientos como distracciones y volver a enfocarte en la sensación táctil. Esto es idéntico a practicar mindfulness. Cuando te enfocas en tocar por tu propio interés reduces la ansiedad de performance (que a su vez se genera por la expectativa de responder sexualmente), porque no puedes concentrarte de manera intensa simultáneamente en sensaciones táctiles y pensamientos que te generen ansiedad. Son incompatibles.

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Ya, sí sé suena maravilloso y mágico, pero mira, hay tres aspectos muy concretos de esto que hacen que el cuento funcione:

  • Tangibilidad y confiabilidad: cuando te sugieren que dejes de enfocarte en tu ansiedad sobre tu capacidad de respuesta sexual -¿voy a tener una erección? ¿voy a lograr un orgasmo?- y que en cambio te enfoques en tus propias sensaciones, tienes una alternativa segura en la que poner tu atención (tus sensaciones siempre están ahí).
  • Portal para la excitación: enfocarte en tus propias sensaciones es la manera más directa y poderosa para elicitar una respuesta sexual. Te enfocas en sensaciones táctiles, dejas de lado tu mente consciente y dejas que el cuerpo haga lo que tiene que hacer. Disminuye la presión sanguínea, se libera oxcitocina (la hormona del apego) y la sangre fluye hacia la pelvis. Pasas de estar consciente de tus sensaciones a estar absorbido por la experiencia sexual.
  • Portal para vincularse sexualmente: el enfocarte en tus propias sensaciones no solo te lleva a excitarte a ti mismo, sino también a tu pareja. William Masters decía que las tres fuentes de estimulación sexual son 1) tú tocando, 2) tú siendo tocado y 3) la excitación de tu pareja. Entonces, si cada uno esta excitado, se genera un loop de feedback positivo que a la vez excita al otro. Esto lleva a cada persona a pasar de estar centrado en sí mismo a vincularse sexualmente con el otro.

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El concepto principal a la base de SF es que el sexo es una función natural (y esto sí que no se te puede olvidar porque esta es la base de TODO).

Las funciones naturales tienen 3 características en común:

  • Nacemos con ellas: incluye a las funciones vegetativas como respirar o digerir la comida, y respuestas emocionales como el placer, el relajo y el disfrute. Sí: nacemos con la capacidad de responder sexualmente.
  • No se nos pueden enseñar: podemos enseñarle a la gente a aumentar las posibilidades de generar esas respuestas sexuales, pero no podemos enseñarles directamente las funciones naturales. Es lo mismo que decirle a alguien que se duerma o que se sienta feliz por orden nuestra: no podemos decirle a alguien “ten una erección ahora” o “lubrícate” (y suele pasar que cuando se intenta controlar la respuesta del otro, pasa todo lo contrario). Sí se puede alentar a las personas a que hagan cosas para que aumenten la posibilidad de que una función natural de respuesta sexual ocurra, pero ni siquiera el terapeuta más hábil puede hacer que un cliente responda sexualmente si la función natural no está ahí en un principio o si está interrumpida por problemas psicológicos o médicos u otros.
  • No tenemos control directo sobre nuestras funciones naturales: podemos controlar algo de ellas -por ejemplo, puedes retener la respiración-, pero no tenemos la capacidad para hacer que estas funciones pasen o dejen de pasar. Por ejemplo, cuando vas al doctor y tienes que hacer una muestra de pipí: ¿por qué se vuelve tan difícil justo cuando se necesita? Porque la demanda consciente de controlar una función natural genera ansiedad, y la ansiedad interfiere con la expresión de cualquier función natural.

(Volviendo atrás: “tocar para uno mismo” no significa que uno sea egoísta o que ignore a su pareja durante el acto sexual -aunque así nos lo hayan enseñado-. Es necesario estar inmerso en tu propia experiencia sensorial para que se exprese la función natural. ¿En quién piensas cuando tienes un orgasmo? No puedes tener un orgasmo y estar enfocado en la experiencia de tu pareja al mismo momento exacto).

*

Ya, en resumen, la respuesta sexual es por naturaleza paradójica, y acá lo vas a entender altiro: como la respuesta sexual es una función natural, mientras más conscientemente tratas de obtener deseo, excitación o de orgasmar, menor posibilidad tienes de que eso pase. Lo mismo al revés: mientras más intentas no sentir esas sensaciones, es más probable que pasen. La intencionalidad consciente genera mucha ansiedad porque simplemente NO TIENES EL CONTROL PARA EXCITARTE NI A TI NI A TU PAREJA DIRECTAMENTE. (Perdón por las mayúsculas, pero es importante que te grabes esto en la cabeza).  Suena un poco terrible, pero aguante que esta es en verdad la libertad máxima que estabas esperando.

Entonces: si no podemos controlar nuestras propias funciones naturales…¿qué nos hace pensar que podemos controlar las de los otros? Es un poquito irracional. Por ejemplo, no esperamos poder respirar o digerir por el otro, pero cuando se trata de sexo es como si fuese otro libro por completo.

Tocar pensando en el otro por lo general no funciona porque:

  1. Tú mismo estás fuera de tu propia experiencia y por lo tanto no te conectai con lo que está pasando
  2. si tu pareja se da cuenta que la tocas para lograr una determinada respuesta, esa presión le genera ansiedad, lo que ya sabemos que hace que la persona trate de controlar su función natural que por definición en involuntaria… Loop de feedback negativo po, nene.

Masters y Johnson sugerían que lo que pasa en el buen sexo es que cada persona se enfoca en tocar por su propio interés, usando el cuerpo de la pareja como una fuente de absorción y estimulación, estando ambos de acuerdo en realizar ese intercambio, obviamente. Esto genera el loop de feedback positivo que eventualmente lleva a la excitación de ambos.

*

Ya, lo dejo hasta acá hoy. La próxima semana se viene la parte II donde veremos qué son las disfunciones sexuales, cómo se evalúan y las consideraciones que tiene el terapeuta a la hora de atender a una pareja o sujeto.

¿Preguntas, ideas, revelaciones? Bienvenidas.
¿Ataques, discusiones psicoanalíticas, posiciones moralistas, etc? No, gracias.

 

4 comentarios en “REDESCUBRIR EL TACTO (Parte I)

    1. De eso se trata SF! Aprender a tocar sin buscar excitar u orgasmar y disfrutarlo igual. Hay ejercicios inicales que incluyen como regla el no tocar los genitales o las zonas erógenas. La transición de un cuerpo “para lograr x” a un cuerpo que en sí mismo es una celebración.

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