¿Cómo funciona tu cabeza? ¿Es un engranaje que activa una idea tras otra de manera mecánica o es tal vez como lanzar una red al mar? ¿Cómo funciona tu memoria? ¿Son tus recuerdos definidos por tus emociones –variables, volátiles, atrapables en la medida de que te sientes en sintonía con ellos- o más por una estructura que se ajusta a lo que crees que eres? ¿Cómo se estructura tu conversación? ¿Según con quién hablas o viene más o menos predeterminada?

Me hago estas preguntas mientras converso con C. Estamos sentadas en un parque, todavía hace calor, hay familias caminando, niños corriendo, perros que pasan por nuestro lado olfateando cualquier cosa y que deciden ignorarnos.

C. tiene la piel olivácea. El pelo café oscuro casi negro le llega hasta un poco más abajo de los hombros. Me acuerdo que la primera vez que conversé con ella me sentí tonta: me pasa con las personas que son reflexivas. Sueno, me doy cuenta, atolondrada, demasiado entusiasta. ¿Infantil? Hablar con ella es escucharla pensar en voz alta. Su conversación es similar a caminar en torno a un espacio reducido: uno, dos, tres pasos. Pausa. Uno, dos, tres pasos. Giro. Un, dos, tres pasos. Pausa. Uno, dos, tres pasos. Giro. Hablar con C.es estirar un elástico y luego volver a soltarlo. Y también es mirar el elástico y preguntarse por qué elástico y no tirita de papel. Quiero decir que hablar con C. te obliga a reconsiderar. Por eso, acá va un test que puedes tomar por tu cuenta, en base a lo que me contó C. Los resultados, claro, tienes que concluirlos tú. No se permite copiar las respuestas.

Test de opiniones sexuales
Sujeto C.

 

Nombre:
Fecha:

De las siguientes afirmaciones de C., ¿cuál le parece más interesante? ¿Por qué?

a) “Lo prohibido tiene algo que me atrae, me calienta. Hacerlo en un lugar a escondidas o con alguien con quien no debería. Algunas veces tuve experiencias así y mucho de la atracción era la situación. El hecho de que fuera el profesor o algo prohibido, eso siempre le da un ingrediente adicional, fantasioso”.

b) “Diría que me masturbo por periodos. Hay momentos en que puede ser más y otros en que puede ser menos. Últimamente ha sido menos. Ahora es una vez al mes, hubo un tiempo en que estaba soltera y en el que quizás no tenía tanto sexo y era como una vez a la semana”.

c) “Me defino como heterosexual. Algunas veces he sentido atracción por mujeres, pero no he tenido experiencias homosexuales. A ver. No. O sea hubo algo una vez en realidad, pero tuve enseguida la sensación de que no era lo mío”.

d) “Me siento sexualmente activa. Yo siento que para ser mujer, por las conversaciones que he tenido con amigas, yo siempre suelo ser más liberal o tener más experiencia. También es algo que a mí me gusta, me llama la atención, nunca ha sido un tema tabú. Creo que puede tener que ver con que mi mamá es psicóloga y hacía talleres de educación sexual en los colegios, entonces siempre conmigo fue súper abierta con el tema y habían libros en mi casa. En ese sentido yo no tengo tantos traumas al respecto. Siento que en el caso de las mujeres pasa harto lo contrario. No sé si ‘traumas’ realmente, pero sí es algo que genera complicaciones, o que las mujeres son las que en general no tienen ganas”.

A partir del fragmento anterior, identifique sus propias variables biográficas que pueden haber influido en la manera en que usted se comporta respecto del sexo:
a) _______________.
b) _______________.
c) _______________.

Lea el siguiente párrafo y señale cuáles son los supuestos a la base de las afirmaciones en negrita:

El sexo es algo grato y debería ser grato. Cuando no lo es creo que algo está mal, no funciona. Es una actividad placentera que se relaciona con otras cosas –uno no tiene sexo con cualquier persona y es más complejo-…puede compararse con la relación que uno tiene con el copete o la droga, en las que igual uno debe tener precauciones. Por mucho que uno esté en una relación libre a mí me parece que el sexo igual involucra emociones y que hay que tener cuidado con eso, ver hasta dónde uno se involucra o no. Ahora, si tú estai súper bien y la otra persona está en la misma parada que tú y no va a haber emociones involucradas, fantástico, pero no siempre pasa así. A lo que voy es que no es solo algo que uno vaya y haga todo el tiempo, como un deporte”.

Supuestos a la base:
1. __________________________________________________________.
2. __________________________________________________________.

Considerando el párrafo anterior, reformule bajo sus propias ideas ambas afirmaciones:
1. _________________________________________________________.
2.__________________________________________________________.

 

Lea el siguiente párrafo y responda las preguntas de más abajo:
“Generalmente me siento deseable cuando tengo ganas. Yo no me considero alguien así como ‘wow, qué deseable’, pero sí creo que no tengo problemas con el hecho de seducir o tomar la iniciativa. No es un momento en específico, es más una actitud, y esa actitud depende de mi postura. También me ha pasado al revés: hay gente que se me ha acercado y me interesa y entonces o vamos o no. Si hay alguien que a mí me interesa, yo tiendo a ser más de tomar la iniciativa. Ahora si quieres que te describa un momento específico: si comí caleta de comida difícil que me sienta deseable…pero no es algo que me haya preguntado antes”.

a) ¿Cuándo siente usted que “tiene ganas”?
b) Durante sus encuentros sexuales, ¿quién toma la iniciativa?

 

Opinión sobre la masturbación. Considere únicamente este fragmento de información para describir a C. con tres adjetivos:
1. _______________.
2. _______________.
3. _______________.

“Yo me masturbo de muy chica, creo que eso influye mucho en mi relación con el sexo. Al principio yo no tenía idea que era eso después fui cachando. Creo que eso me ha permitido saber cómo disfrutar con el otro y sola. No sé si todas las mujeres lo hacen o no, hay muchas amigas que me han dicho que nunca lo han hecho. Pienso que chuta es algo que los hombres hacen con tanta facilidad y como que no es un problema, mientras que para algunas mujeres es un tabú. Entonces yo creo que mis primeros recuerdos son esos, como tipo 6 o 7 años. Es un recuerdo hipersensitivo, era algo de fricciones, sensaciones. A esa edad era solo el roce, después lo racionalicé”.

En comparación con la experiencia de C., ¿cómo fue su primera vez? ¿Ha mejorado o empeorado su percepción de ese encuentro sexual desde entonces?
“La primera vez fue como a los 15, pero fue interrumpida. Fue durante una relación hipercomplicada. Él era harto mayor, tenía como diez años más que yo y como que él se complicó. Pero la verdad la siguiente vez yo considero que fue la vez que perdí la virginidad, y eso fue como a los 18, con mi pololo de esa época. Fue una buena experiencia ahora que lo pienso, pero en ese momento me pareció extraño, porque igual me dolía, salió sangre y era raro. Y después entendí que eso no pasaba siempre. Si uno lo piensa para las mujeres el sexo puede que siempre tenga algo de dolor o molestia. Después uno entiende que es normal. Para él no era la primera vez y yo creo que eso igual fue bueno”.

 

En la anécdota que sigue hay una metáfora involuntaria. Descúbrala.

________________________________________________________.

“Uno de los encuentros que recuerdo es porque fue más riesgoso. Al otro día yo me iba con mi familia a Curicó, íbamos a viajar temprano, tipo 6:30- 7:00 de la mañana. La noche anterior yo estaba con el loco con el que estaba saliendo y le expliqué que no podíamos ir a mi casa porque tenía que viajar, pero él insistió y dijo que fuéramos un rato. Él vivía muy lejos. A él en esa época le costaba muchísimo llegar, lo que no era tan malo para mí la verdad. A veces yo dudaba de mí, pensaba si era yo la del problema, pero parece que era él. Yo esa noche lo pasé bacán, tuve varios orgasmos incluso…y luego como que se hizo tarde. Yo había puesto la alarma, ya eran las seis y le dije ’puta, lo siento, te tengo que echar, porque o si no va a llegar mi familia‘. Estábamos en mi casa, un poco aislados, no iban a cachar si se iba en ese momento, pero sí cuando despertaran. Y se tuvo que ir. Lamentable para él. Era el riesgo de que nos encontraran, hubiese sido muy incómodo”.

Los siguientes párrafos abordan la vergüenza ajena y la propia. Identifique el elemento en común y comente, con ejemplos, si es que usted piensa en la vergüenza desde ese punto de vista.

a)
“Me ha pasado estar con tipos que han fumado yerba o tomado alcohol y uno se da cuenta de los efectos…ha sido vergonzoso desde ese lado. No se les para, o sí por un rato, pero al final no. No funciona. Me imagino que para ellos debe ser más penca, porque en el fondo yo…es como incómoda la situación, pero filo, para ellos debe ser más complicado, pensando que si no hubiese sido por eso, hubiese pasado otra cosa”.

b)
“Una vez viajé con mi familia a Colombia y nos quedamos en un resort con piscina y disco y todo. En la piscina conocí a un tipo que más era como musculoso. Le hablé más por curiosidad, a mí no me gustaba especialmente: era muy grande, hipermusculoso y latino, no sé, de Costa Rica, entonces era chistoso. Me dijo que nos juntáramos en la disco. Yo igual sabía que para allá iba y bueno, me fui a escondidas. Conversamos un rato y me dijo –con acento gringo- ‘oye, pero tengo una vista muy linda desde mi pieza, quieres ir?’, y yo igual pensé la excusa mala, poco creíble, pero yo igual quería. Fuimos para allá y resulta que a mí no…a mí en ese momento… parece que yo tenía como un dolor y debo reconocer que sí, efectivamente, él la tenía grande, era bien grande. De hecho yo quedé como ’oh, wow, es verdad el mito‘. Yo creo que por eso también me dolía más. En algún momento le dije que no podía. El tipo igual fue muy buena onda y me preguntó si yo estaba bien. (Me pasaba que tenía ganas de ir al baño. Después fui al doctor y no era nada). Nos pusimos a conversar y él me empezó a contar de su historia, de su ex. Estábamos los dos acostados en la cama, nos hicimos como amigos a la larga, y después fue como ‘bueno, chao, me voy, que estés bien’. De hecho me acuerdo que me regaló una moneda de Costa Rica que tengo guardada. Esa fue una vez en la que me pasó algo a mí, yo no funcioné. Lo sentí como algo vergonzoso porque no tenía confianza con él, pero no lo encontraba tan grave, no es tan dramático. No me ha pasado nada más vergonzoso que eso”.

Los siguientes fragmentos hablan de qué es lo que C. considera atractivo o repelente en términos sexuales. Desarrolle un breve contrapunto con sus propias preferencias.
Me llaman la atención las personas

Para mí es seductor alguien que…….
Me repele…….

“Me llaman más la atención los hombres de manera más intelectual. Igual yo creo que debe haber algo químico. Es difícil hablar de algo concreto. Yo no sé si hay cosas en general, una regla de lo que es atractivo. Para mí es seductor alguien más abierto experimentar, que sea más lúdico. Una persona que es muy estructurada o se lo toma muy en serio siempre me genera rechazo. Cualquier cosa que sea una especie de violencia me genera anti-seducción, por así decirlo. Me ha pasado que me he sentido atraída por cosas muy diferentes, pero ese tipo de otras cosas me matan”.

“En general nunca he sido mucho de musculosos ni deportistas, no es nada personal, pero no me pasa no más. Los que me gustan tienden a ser más altos, flacos, pero la verdad no es algo que yo ande buscando como ‘ay, él es alto y flaco’, es que a veces resulta que el que me gusta es así, pero no ha sido así siempre”.

“Puede ser que sobre lo que me repele yo sea un poco más vulgar. Pero yo creo que igual importa el pene: no es casual, especialmente si estamos hablando de lo sexual, otra cosa es si me gusta alguien como pareja. Ahora yo también creo que si es más grande o más chico no es tan importante, a mí me parece más relevante el grosor. (También el olor, si es muy fuerte, no). No es que sea matapasiones verlo, sino que físicamente, a veces, chuta no resulta. Ahora, si es que llega a ser el caso de que la persona o lo tiene muy chico o lo tiene muy flaco o cualquier cosa así, pero resulta que lo hace súper, también puede ser que funcione.
Me ha pasado que me he sentido mal conmigo misma, pero he estado con personas con las que he pensado que no estaría toda la vida con ellos, porque sí, a veces termina siendo no tan bacán. Ahora no es como que voy a elegir mi pareja por como sea su pene, no, pero sí influye. Sería mentira decir que no.
Debe ser un poco terrible para un hombre porque no tienen cómo ponerse un implante ni nada…por eso yo digo si las personas hacen algo, si le ponen más ganas o hacen cosas distintas o se manejan bien, bacán. No sé si sea lo mismo para otras mujeres. Hay otras mujeres a las que les importa más el tamaño. Yo tengo amigas que me dicen que no les importa. Ahora, también creo que tiene que ver con la cantidad de penes con que uno se topa. No es que yo conozca tanto, pero tengo amigas que han tenido dos parejas sexuales en la vida, tres, entonces es distinta su percepción. Tal vez dicen ‘todos son así’ y la verdad es que son súper distintos, pero nada, si al final tampoco es tan grave. También me imagino que es incómodo si son muy gordos y es muy pesado tenerlos encima, no sé, cosas como más prácticas que visualmente repulsivas. Yo creo que me he metido con personas que tal vez no son tan bonitas, pero eso no ha sido un problema en la cama”.

Reflexione:
– Culturalmente, ¿tememos decir qué nos gusta físicamente y qué no?
– ¿Habrán diferencias de libertad de expresión entre hombres y mujeres respecto del tipo de atributos físicos que les atraen?
– ¿Es equivalente criticar o valorar ciertas características del pene y de la vagina? ¿En qué se diferencian esas apreciaciones, en caso de que lo hagan?

 

“Yo creo que es bien químico el percibir cuando voy a tener sexo. Igual hay veces en las que me he equivocado. Yo creo que los hombres van no más, no sé si sienten ese instinto previo. Hay ciertos gestos, miradas, cosas con las que uno va cachando que va hacia allá. También pasa que me he dado cuenta de que tengo química con alguien con un roce, un roce casual, pero me pasó algo, el otro también reaccionó diferente, y pienso ‘ah ya, quizás aquí hay algo más’. Me ha pasado que hay personas que van directo y en cambio otras con las que yo puedo sentir eso, terminamos de comer y es como ‘ah ya, chao que te vaya bien’ y uno queda colgada. No sé si es que yo he sentido mal o que hay personas que son como más lentas, más pacientes, que se demoran más”.
Aquí quédese nada más en la poesía bonita que es esa del roce casual con alguien y recuerde cuándo fue la última vez que sintió eso: ese despertar de la piel y la forma en que sintió cada milímetro de distancia que lo alejaba de repetir ese roce otra vez.

Descubra las 5 afirmaciones claves que sostienen este párrafo.

“Yo diría que no me preparo con anticipación porque muchas veces no es que yo sepa tanto cuándo va a pasar, exceptuando circunstancias específicas, o un aniversario, qué se yo. En general no sé, trato de estar depilada…son cosas que trato de hacer normalmente, a menos esté en un periodo de soltería absoluta en la que no salgo y sé que no voy a estar con nadie, pero si no es siempre factible. Por ejemplo yo no soy mucho de usar ropa interior sexy, a menos que sea una situación específica de usar algo diferente o llamativo.
Mira, tengo la sensación de haber conversado con un amigo o amiga de que la pareja era súper exigente para tener sexo, que tenía que estar como disfrazado, súper sexy, tenía que ser como una rutina como aquí vengo y táaaaa, y la música y todo, y yo le decía pucha encuentro que no, o sea hacer eso una vez me parece bacán, pero que eso sea como una obligación para tener sexo me parece raro. Que las personas piensen que es necesario hacer una preparación previa, del tipo ‘no lo voy a hacer porque no ando con mi ropa interior bonita’…filo cachai, si te vai a sacar la ropa. Yo creo que tiene mucho más que ver con la actitud que con un accesorio y eso a mí me da la idea de que uno lo disfruta más si es así. Porque si estai preocupada de que ‘pucha ando con el calzón feo, entonces mejor no quiero’ o si lo haces vas a estar pensando en que no se vea, o que tienes una espinilla no sé dónde… al final yo creo que si tú estai súper metido en ese momento no te importan tanto esas cosas. Si a mí me pasa que la otra persona me dice ‘oye, sabes que andai con ese calzón que no es tan bonito’ para mí es como ‘ok, no lo voy a hacer más contigo, porque si te importa tanto eso, chao’.
A mí lo que me pasa sí es que me doy cuenta de que trato de que yo y la otra persona lo pasemos bien, entonces en ese sentido yo trato de dar lo mejor de mí. Y cuando siento que hay veces en que estoy con sueño o tomé mucho o comí mucho, cualquier cosa que yo sienta que va a hacer que no salga bien, puede ser que yo diga que prefiero que no pase, que no me siento bien para hacerlo. Y en ese sentido es más bien una preparación mental-física que algo exterior”.

A partir del siguiente párrafo nombre, en su experiencia, esas bandas o discos que usted asocia con sexo:

1.______________________
2:______________________
3.______________________
4.______________________
5.______________________

“Con algunas canciones para poner mientras uno lo hace, a veces me desconcentro. Sí pienso que hay canciones más sexys que otras. Me acuerdo que la primera vez, que fue de mucha previa y mucho beso, este tipo puso música, pero eran pocas canciones que se repetían una y otra vez, una y otra vez. Eran de Red Hot Chili Peppers, de uno de los primeros discos de los noventa, que igual es bien conocido, es como el disco más funk que tienen. Y otro era de Perfect Circle, no me acuerdo el nombre. Mucho tiempo después las escuchaba y me acordaba de esa vez. Harto bajo”.

Considerando la pornografía como material cinematográfico propiamente tal, seleccione la alternativa más plausible de ser disfrutada por C., justifique brevemente su respuesta:
a) pornografía heterosexual tradicional (tipo visita de cartero, gásfiter, doctor, etc.)
b) pornografía grupal (tríos y/u orgías)
c) pornografía homosexual femenina
d) pornografía homosexual masculina
e) ninguna, no consume pornografía

“He visto pornografía, sí. Es raro. Me pasa que la veo y me da risa y no me erotiza tanto. Siento que es como prender una ampolleta que después va girando sola. Pero después pasa que es como que no hay nada. Si hay algo que me parece interesante y que encuentro raro que me guste es el porno homosexual (entre hombres), pero quizás porque son penes, no sé. Pasa que la pornografía heterosexual es mucho de pechuga y vagina, entonces entre hombres me parece más interesante. No me pasa nada con las pechugas grandes, por ejemplo. Está muy hecha para el hombre. Lo que sí he buscado algunas veces y he usado han sido cuentos eróticos. Es más creativo, te involucra más. Eso lo uso más. He visto pornografía, pero claro no tanto. Y me llama la atención la cantidad de categorías: con la mamá de tu hermana…ah no, esa sería con tu mamá, jaja, pero bueno, todo el resto, españolas de sesenta o más, o con animales, de monitos, con lo que sea. También me parece que es bueno conocer. Yo les he preguntado a mis amigas si ven pornografía, si les gusta, y tengo amigos que han dicho que no les gusta tanto o que no la ven, pero no sé si creerles mucho a ellos. Me parece sano igual, es normal”.

 

Actividad práctica: tome su celular y discuta, de manera casual pero directa, con la persona que usted prefiera, el momento y posición que más les gusta del sexo. Busque inspiración en los apartados a) y b).


a)
“El orgasmo, tendría que decir que es el momento que más me gusta del sexo. Pero no solo eso. No siempre he llegado al orgasmo. Siento que en el caso de los hombres es como súper físico, evidente, entonces uno se da cuenta cuándo llegan, aunque hay distintos tipos de orgasmos en el hombre también. Yo siento que he tenido distintos tipos de orgasmos: orgasmos más prolongados, otros más cortos pero intensos. Y mientras uno no está orgasmando, pero está en eso, es súper placentero. A veces me gustaría perpetuar más esa previa porque hay veces en que siento que llego muy rápido. Eso puede ser bueno en general, pero me gustan esos periodos previos”.

b)
“He tenido muy buenas experiencias cuando me han hecho sexo oral, pero tampoco es que me mate. Creo que soy más tradicional en ese aspecto. He disfrutado más así. No hay una posición con la que yo diga ‘ay, con esta muero’. No hay una posición exacta: es a veces así, a veces acá, dale, quédate ahí. No es algo que yo tenga tan claro. Creo que hay varias partes excitables dentro de la vagina también, que es lo que he tratado de ir descubriendo. Creo que uno se puede erotizar tocándose las pechugas, la pierna…debo reconocer que eso de ‘me tocas la oreja y disfruto más que..’, hmmm yo no. No es que no lo compre, es solo que lo he intentado, pero no me pasa. Tendría que estar hipersexualizada. Ahora sí me ha pasado que de repente mi pololo me pasa la mano por la espalda y le digo como ‘oye, me paraste los pelos’, pero no sé si es tan sexual, si no más bien por hipersensitiva, que es algo que puedes usar para el sexo. Yo creo que me pasa que ciertas posiciones las disfruto y repito más, soy más tradicional –no tanto sexo oral ni nada de sexo anal-.
Me gusta mucho que el otro lo pase bien. Uno tiene la idea de que todos los hombres disfrutan el sexo y que es la mujer la que está como esperando… yo siento que a pesar de que si el pene está erecto, algo claramente está pasando, hay veces en que los hombres están más enganchados que otras. Yo creo que cuando uno pierde un poco la conciencia –no digo que quede inconsciente, ja- y hace cosas que conscientemente no haría o eres más apasionado es que estás realmente ahí. De hecho una vez me acuerdo que me metí con una persona y ambos llegamos y él después me dijo que había sido algo casi mántrico. Pero claro puede ser que haya sentido que se desconectaba de los pensamientos, es eso de estar tan metidos y disfrutando de lo que estai haciendo. Es algo súper frágil, porque por ejemplo suena el teléfono y te puedes ir o hiciste un movimiento y cagaste. Como es tan frágil, es bacán.
No hay una posición que me cargue. Hay algunas posiciones que tienen que ver con la elongación y si siento que no estoy dando con la elongación, ahí no me gusta. Ahora lo mismo: si es la del misionero todo el rato, fome. Me pasa con la del perrito que me gusta y no me gusta a la vez. Hay veces que me gusta. En esa posición yo siento que es mucho dolor y placer a la vez, pero no todo el rato. A la mayoría de los hombres les gusta harto, y como para mí es un poco de dar y recibir, igual la hago Trato de disfrutarla mientras estoy en esas. Porque igual si estás con las piernas más abiertas o más cerradas, cambia; si estai más agachado o más parado… todo eso influye. Me ha pasado que hay posiciones que no me gustan y lo digo y cambiamos”.

“Hablo menos que gimo. Una vez estuve con alguien que me decía ‘háblame, háblame’ y era como ‘ya, qué querís que te diga, ¿te deseo?’. A veces digo cosas que como que me nacen, comentarios como ‘me gustai’ o ‘qué rico esto’, pero con expresiones más del momento, no como un discurso explícito. Por lo mismo que te decía de dejar un poco la racionalidad. En ese sentido sí gimo. Nunca he gemido falsamente. Yo creo que a veces uno incluso gime hacia adentro. Y gemir es como erótico, pero tiene que ser genuino. Yo diría que los gemidos no son tan bonitos, jaja”.

Basándose en lo anterior, escriba brevemente un diálogo sexual que usted cree que le gustaría leer a C.

 

La palabra fingir (pretender que algo es cierto cuando en verdad no lo es) proviene del latín fingere (modelar). Originalmente significaba “amasar”, después pasó a significar “hacer moldes” y por último “simular” o “aparentar algo”. Utilice la palabra “fingir” en tres oraciones consistentes con su sentir que tengan sentido dentro del ámbito de la sexualidad. Es decir, revele algo de sí mismo al escribirlas.
1. _____________________________________________.
2.______________________________________________.
3.______________________________________________.
“Alguna vez he fingido orgasmos. Creo que era cuando tenía una pareja que se complicaba mucho si no llegaba yo al orgasmo. Y a veces era como ‘¿llegaste?‘ y le decía que sí. Hacía más bien una especie de finalización cuando no era tan así. Para mí sería un problema estar con alguien con quien nunca llego, pero creo que uno lo puede disfrutar también sin llegar, no es como una obligación hacerlo. Para algunos es como un tema súper importante y no tiene por qué serlo. Ahora es bacán llegar… puede ser que algunas se hayan engañado con una sensación placentera y la confunden con un orgasmo. Porque hay orgasmos que yo recuerdo que son memorables. No es como ‘fue esa vez el 28 de…’, pero sí me acuerdo de haber tenido orgasmos más intensos que otros. Entonces en ese sentido más que fingir tal vez le he dado más intensidad a algunos”.

Discuta, comparándolas con su propia experiencia, las siguientes afirmaciones:

“Tener sexo virtual debe ser como masturbarse en pareja”.

“Yo soy muy posesiva o intensa y me involucro emocionalmente la mayoría de las veces. No me imagino a mi pareja teniendo sexo con otra niña. No me cierro a la idea de un trío –una vez hice uno, pero no fue tan así, porque yo no estaba tan convencida-, pero habría que ver”.

“Creo que el sexting es muy expuesto. Fotos no, me da miedo que aparezcan en un computador, que se meta mi abuela a mi celular y las encuentre. No me he filmado. Hubo un tiempo que estuve en Tinder y un tipo me pidió que le mandara fotos y yo ‘no, no, no, mándame tú’, pero lo que sí hice fue un audio. Pero nunca me he grabado a mí misma. Creo que es una exposición muy grande”.

Lea el párrafo siguiente y discuta la frase en negrita. Considere las siguientes aristas:
– desde el psicoanálisis –aunque a nadie le importa-, la noción de “impulsos tanáticos”.
– ¿hasta qué punto es la naturaleza del mismo acto explorar la violencia y dominación?
– considere la posibilidad de actuar (intensificar) o revertir la naturaleza relacional de los sujetos involucrados
– filosóficamente, terreno peligroso: ¿es la exploración sin límites la única que valdría la pena (à la Sade)?


“Hay veces en que me gusta aumentar cierto grado de violencia, pero siempre con personas de confianza donde uno sabe que está todo bajo control. Aunque uno nunca sabe, me baja la paranoia y pienso que mis papás son marcianos y que de repente mi pololo se va a poner brígido y me va a matar, pero eso me pasa con todo, no me detiene a seguir mi vida normal. Sí me ha gustado pasar a un nivel mayor de violencia donde uno presiona con fuerza, o que te tomen de las manos fuerte o cosas por el estilo, pero nunca ha sido así como intenso, ni con cuerdas para atar. Ahora, dentro de las exploraciones que me interesaría hacer, lo del BDSM me interesara. En el sexo mismo hay un cierto grado de violencia y dominación”.

 
Del siguiente listado de lugares en los que C. podría haber tenido encuentros sexuales, seleccione todos aquellos que usted presume que ya probó:
– baño casa de amigos
– cama papás
– cocina
– closet
– auto
– parque
– azotea de edificio
– sala de clases
– baño del colegio / universidad
– playa
– al aire libre en la montaña

– debajo de la mesa del comedor

“Me gustaría tener lugares más raros. Nunca lo he hecho en un parque ni lugares públicos…solo en un auto. En un closet una vez. No había gente afuera, creo que era una casa en construcción, entonces en vez de estar apoyada contra la pared lo hicimos adentro del closet. Igual he escuchado historias buenas, entonces quiero probar más”.

 

Por último, pensando en la noción de frecuencia de encuentros sexuales, defina cuál es la frecuencia ideal para usted. Compárelo con lo que propone C. Establezca un análisis FODA de su propia situación actual para lograr alcanzar su frecuencia ideal.

“Me importa, más que una frecuencia, no dejar de hacerlo. Por ejemplo, si estoy pololeando y pasa una o dos semanas sin hacerlo, lo encuentro raro. Hacerlo mucho sería más de una vez al día. Pero para mí esos criterios tienen mucho que ver con la circunstancia. Siento que a uno igual le afecta físicamente: genera irritación, puede ser doloroso. Eso podría ser mucho. ¿Cuándo es poco? No sé. Uno siente. Una o dos semanas, cuando se dan todas las condiciones para hacerlo. A mí me gusta tener sexo si puedo tenerlo. Creo que uno se debe esforzar en no perder eso. Si estoy con mi pareja y no tengo ganas de hacerlo está mal. Tampoco tiene que ser exigencia ni obligación. Yo tenía un primo que me decía ‘yo lo hago todo los días’… y sentía que él lo hacía como para decir que lo hacía. Yo siento que hay gente más caliente que otra igual. No hay un estándar de cuánto es lo correcto”.

 

 

Un comentario en “C., 26, licenciada en filosofía

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