Tiene los ojos rasgados delineados de negro, las pestañas encrespadas, las cejas perfectamente definidas, los labios rojos. Cuando sonríe pienso en mujeres peligrosas de películas de la era del film noir: pienso en ella sosteniendo una beretta con las uñas pintadas, pienso en alguien saliendo de un callejón oscuro, en un teléfono que suena y suena y que nadie contesta. Su voz es aterciopelada, pero cuando dice algo en serio o se enoja suena como un látigo. Y luego se ríe a carcajadas. Y luego te mira como si fueras la última cosa del planeta. Y luego te perdona la estupidez. Y así.

Se sienta con las piernas cruzadas sobre mi silloncito color lavanda y me mira mostrando sus dientes blanquísimos. Ay, me arrepiento tanto de tomar Coca light en exceso. Me dice que hay cosas que no sé, que todavía no me ha contado. ¿Qué nos queda? Pienso en todas las veces en las que hemos diseccionado cómo nos comportamos, qué decimos, hipotéticamente qué debiésemos haber hecho para luego llegar a la conclusión de que no había otra salida, que lo hicimos lo mejor que pudimos, que no tuvimos opción, nos miramos compasivamente, pedimos otra cerveza y de fondo, por alguna mala jugada del destino, suena una canción de Adele. “Todo será mejor en diciembre” decimos, y siempre es enero o marzo o julio, pero nunca diciembre. Hasta que llega diciembre y algo hicimos que nos tiramos arena en los ojos. Y así. Pero también sé que no sé, oh Sócrates, que omite omite omite. Lo que pasa es que conozco exactamente cómo funciona su cabeza: imagina que abres un closet, de esos empotrados en la pared, y que está lleno, del cielo al suelo, de cajoncitos perfectamente ordenados con etiquetas que describen lo que hay en cada cajón. Etiquetas con letra redondeada, femenina, clara. Es casi poético mirarlo. El paraíso de cualquier gallo con TOC. Pero es mentira, porque si abres un cajón se abren todos. Es como buscar una palabra en un diccionario de un idioma que no manejas tanto: un término refiere a otro término y te la pasas saltando de palabra en palabra tratando de unir los puntos.

ANTONIO BANDERAS (ver: SOY UN 8)
“Hay una película que no es muy buena pero tiene unas escenas de sexo que son muy cuáticas. Pecado original, con Antonio Banderas y Angelina Jolie”.

CARA BONITA (ver: PELO EN LA CABEZA)
¿Qué tiene que hacer alguien para seducirte?
– Está fácil esa. Tener buena conversación principalmente y ser físicamente atractivo, lindo de cara.  Que den ganas de mirarlo a los ojos. Porque si es un weón turnio y te está hablando cosas interesantes, igual no comprai el discurso. Tiene que ser una cara bonita. No necesariamente rubio de ojos claros, blanquito, no sé qué… puede ser que tenga unos rasgos bien marcados no más. Y tener buen diálogo. Poder sentirse cómoda con esa persona conversando. Eso para mí es súper atractivo. Y si después entrai al tema de la música y del cine, y ahí vamos tomando cerveza, la cerveza te alcoholiza y ahí como que perdíste los estribos y … tat, pasó.

DEDO MEÑIQUE (ver: DIÁLOGOS)
– ¿Puedes contar algo vergonzoso que te haya pasado?
– En ese periodo en el que yo estaba soltera y quería puro tirar con desconocidos conocí a un personaje que era intelectualmente muy atractivo… físicamente, no. Pero me gustaba. Luego de varios intentos de acercamiento llegó el minuto de concretar la cita: figurábamos en su pieza después de unos buenos tragos y empezamos a intimar. Llegó el minuto de sacarse la ropa y una vez que lo hizo las pasiones se me fueron al carajo. Recalquemos que fue una vez que se sacó los calzoncillos. Lo más chico que he visto en mi vida… y peludo. Yo no me quedo callada cuando pienso algo, tú sabes. Entonces no me pude contener y le dije que podría podárselo para que se le viera más grande. Era una sugerencia amistosa. Y por supuesto que de ahí en adelante nada fue igual. Llamé un taxi, me fui para mi casa. El weón se quiso morir. Pero si era enano, ¡¿qué pretendía?!… Era tan chico que llegaba a ser chistoso. Era del porte de mi dedo meñique…erecto.
(Levanta el dedo meñique y lo dobla y estira repetidas veces. Lo mira impresionada, me mira, lo mira, me mira, lo mira, me mira).
Cuando te dicen “es una espinilla” y tú decí “no, imposible que sea una espinilla”… bueno, hay espinillas. Fue una gran inversión monetaria esa cita. Tenía tantas ganas de tirar que me llamó, y yo que estaba acostada durmiendo me levanté, agarré un taxi, me fui a comprar copete, llegué a su carrete, después nos fuimos a su casa y ni siquiera concretamos nada.
–    Pero sí concretaron, ¿o no?
–  O sea tiramos, pero era como si nada. ¿Está entrando? ¿Está saliendo? ¿Qué está pasando?

DEPILACIÓN  (ver: DILDO)
– ¿Cómo te preparas para tener sexo?
– Me depilo el rebaje, las piernas, axilas. Obvio, hay que depilarse. Típico que uno se encrema completa y se pone mucho perfume, hasta donde generalmente no se pone, y ropa interior bonita. Me gusta que la lencería se vea linda, un conjunto de calzón y sostén combinados, con un poco de encaje. Un colaless coqueto. Portaligas y esas cosas no uso. De repente puede ser un babydoll. El resto puede ser más normal. Todo puede estar un poco más escondido.

DIÁLOGOS (ver: MATAPASIONES)
“Lo peor que me han dicho en la cama es “¿Quieres pololear conmigo?”. Me mató las pasiones. Estábamos con caña, fermentando copete, habíamos tirado la noche anterior (más o menos no más) y se despierta y me dice “Ay, anoche estuvo fabuloso -imposta la voz como si se tratara de una niñita de 6 años-, ¿quieres pololear conmigo?” ¿Qué posibilidades tienes de decir que no si estai en pelota en la cama de un extraño?
Lo mejor que me han dicho es “te amo”, pero en un contexto romántico”.

DILDO (ver: FANTASÍA)
V: ¿Usas algún tipo de juguete sexual?
LS:  Sólo lubricante. Nunca he experimentado con juguetes. Tú sí.
V: No, en realidad no. Nos pasamos la vida hablando de dildos y nunca los hemos probado.
LS: Es que son caros.
V: Claro, si alguien me lo regala, feliz. Pero no sé quién me va a reglar eso. Quizás tú. Nos regalamos mutuamente un dildo.
LS: ¿Qué color te gusta? Sí, pero en realidad no sé si invertiría.
V:  Si tienes un pico disponible, para qué. Y tú que eres atleta de la masturbación, para qué.

ENFERMERA (ver: DIÁLOGOS, DEPILACIÓN)
“Gimo más de lo que hablo, le hago a las dos, pero más gemido. Cuando hablo digo las típicas cosas, “ay sigue, qué rico”, “ahí, no pares, no pares, no pares”, y cuando uno se pone más juguetona es como un juego de rol: “Ay que duro está esto” o cosas por el estilo, como lo de hacerse la enfermera sucia”.

FANTASÍA (ver: DILDO)
“Tengo una miniperversión que nunca la he podido concretar. Siempre he tenido curiosidad por saber si de verdad a los hombres metiéndoles un dedo ahí, que es asqueroso, se van. No ves que está la leyenda urbana de que cuando van al proctólogo los weones se calientan… Y sí, he fantaseado con el hecho de comprarme un calzón con dildo para explorar. Porque yo creo que sí. Nunca he metido el dedo, pero sí he palpado: cuando el weón está arriba tuyo le agarrai el poto y woooops. Mi pareja no me deja. Su lema es “por ahí salen cosas, nada entra””.

FRECUENCIA (ver: SOY UN 8)
–   No me importa tanto la frecuencia. Tirar poco es una vez a la semana, eso es muy poco. Mucho sería todos los días.
  ¿Cuándo fue la última vez que tiraste?
–   Hace una semana, exactamente.

IRSE (ver: SUMISIÓN)
–   ¿Qué es lo que más te gusta del sexo?
–   Irse. Tener el orgasmo. Y lo segundo: provocar. Me gusta mucho estar jugueteando para que se genere algo. Puede estar durmiendo y lo despertai. Y como cosas que pasan durante: que te agarren con fuerza, que te agarren las manos, que se apoderen de tu cuerpo.
  ¿Has fingido orgasmos?
–   No.

FALDITAS GRIEGAS (ver: PELO EN LA CABEZA)
“Me gusta Brad Pitt, pero el de ahora, medio viejo, no tan perfecto, me encanta. Me gusta Josh Harnett. Por ese weón dejaría todo botado –hijos, profesión, marido-. Me encanta Eric Bana. Me fascina. Me encanta él, con su faldita de griego, luchando contra Brad Pitt, contra Hércules. Héctor y Hércules en su batalla legendaria…encuentro muy sexy esa batalla. Pensar que después el resultado de esa batalla es que a un weón lo agarran de los pies y lo empiezan a arrastrar por la arena… Hay otro gallo que me encanta, pero me gusta como el papel de él. Es una serie muy mamona, Vampire Diariesel hermano malo. No me acuerdo cómo se llama. Es muy mino. Y con ese personaje de malo medio sufrido…perfecto”.

MASTURBACIÓN (ver: FRECUENCIA)
“Tuve un pololo, después de los primeros tres, con el que aprendí a explorar mi cuerpo. Con él descubrí las cosas que me gustaban y las que no.  Aprendí a tocarme a mí misma y también a dar las indicaciones de lo que me gusta.
Me masturbo unas tres veces a la semana. No necesito ver porno ni nada, antes, años atrás, veía un poco de porno para excitarme, pero ya no. He visto tantas cosas que no es necesario, es pura fantasía mental”.

MATAPASIONES (ver: DEDO MEÑIQUE)
“No me gusta cuando te dicen washita o ahh, estai super húmeda. Como si no supiera. Me matan los weones que se esfuerzan por tener sexo anal. Me carga. Me mata todas las pasiones. Y también que te despierten en la noche para tener sexo. Si yo duermo, duermo, si quiero tener sexo, tengo sexo. Pero las dos cosas juntas no van bien. A menos que sea la despertada de la mañana. Pero cuando estai durmiendo en la noche a pata suelta y te empiezan a puntear…Cuando te hablan como guagüita. -así como aculli cuyi, susuhiii-. Nooo qué matado, te juro que me dan ganas de tirarme por una ventana. Yo creo que el 90% de las mujeres te va a responder lo mismo”.

MUEBLES ANTIGUOS (ver: SUMISIÓN)
Describe tu fantasía sexual preferida.
– Ay, son como muy cliché. Pero hay una película que se llama… ¿7 semanas y media?
8 semanas y media.
– Esa.
– No, perdón, 9 semanas y media.
– Estamos claritas. Bueno es la escena cuando el weón la agarra en un callejón y lo empiezan a hacer en una alcantarilla… ya, a mí no me gustaría hacerlo en una alcantarilla, pero sí ponte tú que te agarren…es que esa película tiene muchas fantasías sexuales, pal pico.  Pero como que no sé, de repente vas caminando por la calle y ves un callejón así medio oscuro, pintado para tirar. O la típica en la biblioteca. Alucinaría tirando contra un librero. Y eso que no soy tan buena para leer, no sé. Algo tienen esos muebles antiguos, ese olor a papel. El ascensor también lo encuentro muy sexy. Cuando vai con tu pareja en el ascensor y vai directo al departamento entonces empezai como antes a precalentar los motores y vas atracando en mala y se sube alguien. Eso igual es como horny.

NINTENDO  (ver: DEPILACIÓN)
¿En qué momento te das cuenta de que tendrás sexo?
– No me doy cuenta hasta que estoy en esas. Si estamos tomándonos un trago en alguna parte y full conversando y después no sé, la típica, cuando te dicen “pasemos a tomarnos un café a mi departamento” o no sé qué, que es muy obvio, ahí sí me doy cuenta. Pero cuando es indirecto no me doy cuenta hasta que estoy ahí. Caigo súper inocentemente en la invitada al departamento a jugar Nintendo. Y de verdad me pongo a jugar Nintendo.

“NO”  (ver: SUMISIÓN)
– ¿Cuándo te sientes más deseable?
– Depende del área de mi vida. En el aspecto amoroso cuando estoy carreteando y estoy llevando la conversa. En el ámbito laboral cuando tomai decisiones, cuando no quieres dar tu brazo a torcer, cuando defines tu postura. Cuando le digo que no a mi jefe. Típico también cuando te pones minifalda o te pones linda o estrenas ropa interior nueva.

PELO (EN LA CABEZA) (ver: MATAPASIONES)
“Me gustan en general los ojos claros. Poto. Me cargan los hombres sin poto. Tiene que tener de dónde agarrar. Ojalá que tenga una espalda bonita, no necesariamente una espalda marcada, pero sí unos hombros más anchos para sentirse más pequeña en sus brazos. Y las piernas, factor importante. Y ahora si más encima se saca los pantalones y es bien dotado, perfecto. Me gustan los hombres con pelo en la cabeza. No necesariamente en el resto del cuerpo, pero sí en la cabeza”.

PEOS VAGINALES (ver: REVOLVER HUEVOS)
“Lo que menos me gusta del sexo son los peos vaginales. Cuando llevai mucho rato tirando en una posición y te cambiai y empezai prrrf plaf plafff y tienes que dar explicaciones: perdón, es que no lo puedo evitar. Súper matapasiones. Y lo de salir corriendo con las manitos juntas si no hay un baño cerca para que no quede todo desparramado después de que se va. Es el tipo de cosas sobre las que uno dice: esto no lo muestran en las pornos“.

PRIMERA VEZ. Y SEGUNDA Y TERCERA. (ver: REPELENTE)
– ¿Cuando fue tu primer encuentro sexual?
– La primera vez fue a los 17. Fue pésimo. Fue asqueroso. Preferiría no entrar en detalles.
Se ríe echando la cabeza hacia atrás y su risa ocupa todos los rincones de mi casa. Y yo me río con ella. Aunque ¿asqueroso? ¿Qué sería asqueroso?
– Mi primera, segunda y tercera vez fueron un desastre.
Fin del tema. Ok. Ok.

RESBALÍN (ver: SOY UN 8)
– ¿Cuál es tu lugar preferido para tener sexo?
– La ducha.
– ¿Cuál es el lugar más extraño donde has tirado?
– Qué plancha esta wea, no sé si contarte. A ver no es extraño, también entra en la categoría de los más chistosos. En un parque con juegos de niños en ese típico resbalín que es como un tubo cerrado, de noche.
– Ya, espera, me quedé en los niños. ¿Esto fue de día?
– No, de noche, no andaban cabros chicos jugando en el parque. Nos metimos adentro y tiramos. Más incómodo que la mierda.  Pero andábamos como horny po.

REPELENTE (ver: MATAPASIONES)
“Me cargan los hombres con guata. Mínimo por un tema de amor propio no tener que correr la guata para hacerle un oral: Ay permiso, voy a mover tu guata, voy a despejar tus pelos y después ahhhhhhh apareció. Ewww. Las manos. Si son sucias o mal cuidadas. No necesariamente unas manos como de mina, pero sí unas uñas cortas, limpias, manos bonitas, que te den ganas de que te toquen. Uñas comidas, wácala.  Ah y los weones sin tema. Me apestan”.

REVOLVER HUEVOS (ver: DIÁLOGOS)
–   El oral es súper excitante cuando es bien hecho, no revolviendo huevos.
– ¿Revolviendo huevos?
– Hay gente que hace con la lengua para todos lados.
Me mira con cara de irritación, se pone de pie y hace la mímica de revolver huevos en un bowl y luego empieza a mover la cabeza y la lengua como si estuviese poseída.
–   Ahhhh ya, ya entendí.
Se vuelve a sentar.
–   O cuando te dejan toda excesivamente baboseada. Eso tampoco es rico. Tiene que ser un weón que sepa. También me gusta cuando se te ponen encima y te agarran de las caderas y te ubican como ellos quieren, eso es como sexy. Y los besos cuando uno está tirando son súper excitantes. Por supuesto que no es tan rico después de que te hacen un oral, pero funciona. O que te hablen, pero depende mucho del diálogo. Depende mucho del tono de voz. Cuando te hablan y te dicen “oh qué rico” o “sigue así”, sí.

ROMPIMOS UN BOX SPRING (ver: TRÁMITE)
–   ¿Cuál ha sido el encuentro sexual más memorable en el que has participado?
–   La primera vez que tiré con mi pololo. Tiramos salvajemente toda la noche, yo nunca lo había hecho por tantas horas sin parar, y rompimos la cama. Rompimos un box spring.
Sí, yo sabía esa historia. Y sé que el pololo tuvo esa misma cama por meses y meses  y más meses después.
– La segunda memorable melancólicamente fue la primera vez que M. me dijo “te amo” después de tirar y yo me puse a llorar en la cama. Era también la primera vez que alguien me decía que me amaba.

SOY UN 8 (ver: ROMPIMOS UN BOX SPRING)
  ¿Te sientes definida por alguna tendencia sexual?
–   Me defino como heterosexual.
–   ¿Qué tan sexual te sientes?
–   Del 1 al 10, diría que soy como un 8.
“ No, eres un 10” le diría, pero no lo hago porque si le digo nos pondremos a discutir y probará su punto citando ejemplos concretos que demuestran que es un 8. Ni un 7 ni un 9, un 8. Y luego yo tendré que probar mi argumento con ejemplos concretos también y soy pésima para los ejemplos concretos. Así que asiento y digo “sí, un 8 ah”.
–   ¿Con quién hablas de sexo?
–   Contigo. Con mis amigos. Con mi pareja no sé si tanto, a veces.
–   ¿Te cuidas?
–   Uso anticonceptivos.

SUMISIÓN vs DOMINACIÓN (ver: FANTASÍA)
“Aún no hago un trío. Me encantaría tener un trío con dos hombres, pero no sé si eso se concrete algún día.
Hago algo de sexting: mando mensajitos, fotitos, cositas alentadoras. Me he grabado tirando. No es una costumbre, pero lo he hecho. Un par de veces me he filmado y no es para nada sexy. Es como ¿tengo un lunar ahí?. Me gusta lo de ahorcar un poco pero cuando es espontáneo, no cuando uno lo pide. Me gusta que me lo hagan a mí, que se apoderen de mí cuando la cuestión es como wild. Que te tiren el pelo cuando estai en cuatro.  Pero un par de veces me han ahorcado y me han dicho –pone voz de niñita- ¿lo hice muy fuerte?.
Nalgadas, rico. Bofetadas en la cara no. Lo he intentado y no. Si po, de verdad. Alentando un gallo para que la wea le funcionara le decía: Golpéame, golpéame, pero nada y el weón era como Ay, ¿te dolió? y yo te juro le decía: Te lo estoy pidiendo. Jálame el pelo. Tú puedes más. Porque el weón estaba traumado. Pensaba que tirar era malo. Tuve que explicarle durante dos meses para que aprendiera a tirar bien que hay cosas que uno se puede permitir: que se te ponga arriba tuyo, que te agarre de las caderas, que te tire el pelo… que te pegue una nalgada. El weón no sabía hacer orales porque a la mina anterior no le gustaban los orales.
Me gusta que me dominen. Mear al weón, ah no, eso ni cagando. ¿Y eso lo hace la gente? Eso sí que no”.

TIRITONES (ver: IRSE)
“Lo que más me gusta es darme cuenta de que la otra persona se fue muy rico. Que el weón quedó devastado, con tiritones”.
(Se pone a imitar los tiritones y temo no poder sacarme nunca esa imagen de la cabeza).

TRÁMITE (ver:ENFERMERA)
“Ay, el sexo es para mí muchas cosas. Si estai enamorado es una manera de manifestarle tu amor a una persona, si es solo sexo es una manera de disfrutar y desestresarse, entretenido, diversión… a veces es un mero trámite.  Es un poco intimidante cuando lo haces con un desconocido. En pareja puedes mostrar todas tus facetas, sacar el gatito, mostrar tu lado salvaje o más fiero, juguetear, ser alguien que normalmente no eres, echar a andar las fantasías”.

TOLERANCIA A LA ESTUPIDEZ  (ver: MUEBLES ANTIGUOS)
–   ¿Tienes algún amigo o persona cercana que sea parte de tu repertorio de fantasías?
–   Sí, hay un compañero de pega que no es muy cercano. De repente fantaseo con él. Es de otro departamento, otra área. Es guapo, muy guapo. Como que en ese departamento los seleccionan por minos. Son todos ricos. Desde el jefe para abajo.
–   ¿Cómo que los seleccionan por minos? ¿Cómo es ese proceso?
Me mira como si no pudiera creer lo imbécil que soy y me doy cuenta de que claro, hice una pregunta muy idiota. Hago como que escribo en el computador.
– O sea, es lo que uno plantea –con voz de extrañada y un poco irritada por tener que explicármelo– porque es el departamento del área comercial: tiene que tener buena facha, todas las minas son regias, todos los weones son minos. Y ahí está él.

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